Dios y el Espíritu Santo

Herejías con respecto al Espíritu, por Michael Horton

El apóstol Pablo reprendió a los corintios por tolerar falsas enseñanzas: «Si alguien llega a ustedes predicando a un Jesús diferente del que les hemos predicado nosotros, o si reciben un espíritu o un evangelio diferentes de los que ya recibieron, a ese lo aguantan con facilidad» (2 Corintios 11.4). Los llamados grandes apóstoles proclamaban no solo a un Jesús y un evangelio diferentes, sino también a un espíritu diferente; alguien o algo diferente al Espíritu Santo. Todos los que se hallan comprometidos con la fe evangélica reconocen que las Escrituras no son la revelación de nuestra experiencia piadosa, ya sea personal o comunitaria, sino la revelación de Dios que procede de él, y que nos lleva al Padre en el Hijo por el Espíritu. Nuestras iglesias y nuestra cultura occidental tienen mucho en común con el mundo que habitaban los primeros destinatarios de las cartas de Pablo. Una de las preocupaciones que tengo es que muchas maneras contemporáneas de tratar el tema se mueven en la dirección de la despersonalización del Espíritu Santo.

La despersonalización del Espíritu en la teología académica

Me parece que estamos viviendo menos en una era atea, que en una era panteísta, o al menos panenteísta.14El estoicismo, el platonismo y el neoplatonismo le transmitieron al pensamiento occidental la idea de un alma o espíritu del mundo, el corazón divino del cosmos que anima a la materia sin vida. Con fuertes paralelos en las religiones y filosofías orientales, este ha sido un obstinado dogma del cual las tradiciones místicas radicales en el judaísmo, el cristianismo y el islam han tenido dificultad en desprenderse, o en armonizar con sus textos y enseñanzas fundamentales.

Para el filósofo idealista G. W. F. Hegel, la tercera persona de la Trinidad era despersonalizada como el «Espíritu Absoluto», imposible de distinguir del proceso de historia que se mueve hacia una consumación totalmente inmanente. El interés renovado en la pneumatología entre los teólogos de las iglesias establecidas ha ido de la mano con una renovada fascinación ante los recursos conceptuales de Hegel.

Más allá de esta influencia directa, es evidente una actitud más generalmente romántico–panteísta, tanto en la cultura académica como en la cultura popular del occidente. Hasta podríamos llegar a decir: «Todos somos “entusiastas” ahora». En diversas religiones y filosofías no cristianas, «el Espíritu», o de forma genérica, «Espíritu», se convierte en central, precisamente porque evita la particularidad de Jesús de Nazaret, el Hijo encarnado, y mucho menos de un Padre que es visto como trascendente al mundo como creador, gobernante y juez soberano. En otras palabras, el Espíritu Santo es la persona de la Divinidad que tiene mayores probabilidades de ser asimilada al mundo, ya sea al espíritu individual de cada uno, o al espíritu de la comunidad (esto es, la Iglesia), o al Espíritu del Mundo, como en el budismo, el gnosticismo y el pensamiento de la Nueva Era.

Espirituales si, pero no religiosos

Para aquellos a los que escandaliza lo específico que es el Evangelio, (el) Espíritu se convierte en la deidad preferida por aquellos que se identifican como «espirituales, pero no religiosos».

La «paternidad universal de Dios» era el dogma central de una fase temprana dentro del liberalismo protestante. Aquí, el énfasis estaba puesto en una moralidad universal y en la sensación de dependencia absoluta. Jesús puede haber sido divino «en algún sentido», pero no en el sentido confesado por los cristianos durante dos milenios, como uno en esencia con el Padre. No obstante, la confianza en «Dios Padre Todopoderoso» ha sufrido a manos de diversas escuelas teológicas que han alegado que es la fuente, no de toda bendición, sino de una opresión jerárquica (especialmente masculina). Se ha alegado además que la relación entre Padre e Hijo, sobre todo en la teología tradicional de la expiación, representa un «abuso infantil cósmico». Se nos dice cada vez con mayor frecuencia que hasta las teologías centradas en Cristo levantan el espectro de las divisiones de credo entre religiones y dentro de la religión cristiana profesa en particular. Además, el Cristo de los credos es producto de una metafísica sustancial, se nos dice, que todos conocemos, o deberíamos conocer, que es errada por alguna razón. Todo esto parece un enredo que es mejor dejar atrás, que tratar de desenredar, al menos según lo ven algunos proyectos teológicos notables del presente.

Así, el Espíritu parece la persona adecuada de la Trinidad para una era pluralista. Hoy en día, casi todo el mundo es «espiritual». Además de esto, el Espíritu, o solamente «Espíritu», está en todas partes, dándole poder a todo el mundo para aquello que no podría hacer por sí mismo, sino con grandes dificultades. No hay debates vehementes acerca de la búsqueda del Espíritu histórico. Si Cristo ha sido convertido en muñeco de cera por algunos de los eruditos supuestamente expertos en el tema, el Espíritu Santo parece más susceptible aún a la manipulación y la abstracción ideológicas y subjetivas. Por esta razón, el Espíritu se convierte en la elección obvia para una cultura que evade la particularidad del Padre y del Hijo y las asociaciones históricas relacionadas con esta particularidad.

Despersonalizado y universalizado, el Espíritu se convierte en inmanente; esto es, confundido con la creación. Asimilado al mundo o al espíritu interior del individuo, esos movimientos centrados en el «Espíritu» derivan con facilidad hacia un neopaganismo. En resumen, la conversación exuberante acerca del Espíritu se podría convertir simplemente en una forma más de hablar acerca de nosotros mismos. Y sin embargo, precisamente, la descripción de la labor del Espíritu consiste en impedir que esto suceda.

La despersonalización del Espíritu en nuestras iglesias

Incluso dentro de la piedad cristiana más amplia, existe una tendencia a tratar al Espíritu Santo como una fuerza, o una fuente de poder, más que como una persona que es poderosa. Las personas están buscando el «recibir poder». Seguimos queriendo ser nosotros quienes tengamos el control de todo, aunque nos agradaría saber dónde podríamos encontrar fuentes adicionales de salud física y espiritual, para que se cumplan nuestros sueños. En los círculos cristianos hablamos de «apropiarse del Espíritu», recurrimos al Espíritu como si fuera algo parecido a una toma de corriente eléctrica o un generador que prendemos y usamos, como dice Packer.15Sin duda, esta tendencia forma parte inseparable de una edad obsesionada con la autonomía humana, en la cual tratamos de encontrar un lugar para Dios en la historia de nuestra razón de ser, éxito y logros personales, en lugar de permitir que seamos nosotros los que estamos reflejados y moldeados en la historia divina sobre la cruz y la resurrección.

Conclusion

Una tentación comúnmente extendida es la de hacer colapsar las hipóstasis de la Trinidad en una sola persona: esta herejía es conocida como modalismo. Si tendemos a confundir a las personas en nuestro pensamiento y nuestra oración, el peligro es especialmente visible con respecto al Espíritu Santo. Aunque sostengamos claramente en nuestro corazón la existencia de una distinción entre el Padre y el Hijo, nos resulta fácil colapsar al Espíritu dentro de «Dios» (una esencia genérica) o considerar al Espíritu como un algodivino (el poder o energía de Dios), y no como un alguiendivino («Señor y dador de vida»). ¿Nos detenemos a veces cuando confesamos que el Espíritu «recibe la misma adoración y gloria» junto con el Padre y el Hijo? Es la fuerza de las buenas oraciones, tanto dichas como cantadas, para entrenar nuestros corazones en la fe trinitaria.

Adaptado de: Michael Horton, “Introduccion”, en Redescubrir El Espíritu Santo: La Presencia Perfeccionadora de Dios En La Creación, La Redención Y La Vida Diaria(Grand Rapids, MI: Vida, 2017).

Mas artículos del autor, aqui.

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Sobre el autor:

Michael Horton (1964-) 

Michael-Horton_1B.A. Biola University,M.A. Westminster Seminary California, Ph.D. Oxford University,Ph.D. Yale University. 

Michael Horton es uno de los mas importantes teólogos evangélicos de la actualidad. Es profesor de teología sistemática en Westminster Seminary California, y desde 1998 ha trabajado como el editor principal de Modern Reformationy de The White Horse Inn.Ha escrito muchos libros entre los que se tienen: Covenant & Salvation: Union with Christ(2007), Christless Christianity: The Alternative Gospel of the American Church(2008), People and Place: A Covenant Ecclesiology(2008; 2009 Christianity Today Book Award in Theology/Ethics), Too Good to be True: Finding Hope in a World of Hype(2009), God of Promise: Introducing Covenant Theology (2009), The Gospel-Driven Life: Being Good News People in a Bad News World(2009), The Christian Faith: A Systematic Theology for Pilgrims on the Way(2011), Pilgrim Theology: Core Doctrine for Christian Disciples(2011), For Calvinism, with Maurice England (2011), The Gospel Commission(2012),Calvin on the Christian Life: Glorifying and Enjoying God Forever, Theologians on the Christian Life, 2014, Justification (2 Vols), New Studies in Dogmatics, (2018),entre muchos otros.

Notas:

14Aunque el panteísmosostiene que «todo es Dios» y «Dios es todo», el panenteísmoenseña que todo está en Dios. A diferencia del panteísmo, el panenteísmo afirma que Dios es más que el mundo, pero a diferencia del teísmo tradicional, mantiene la interdependencia entre Dios y el mundo. Para un estudio excelente de este tema, vea en especial John Cooper, Panentheism: The Other God of the Philosophers(Grand Rapids: Baker Academic, 2006).

15J. I. Packer, Keep In Step with the Spirit, 2ª ed. rev. (Grand Rapids: Baker, 2005), p. 26.

2 replies »

  1. Gracias por la información es muy interesante el articulo me gustaría información sobre los siguientes temas:- El Pecado contra el Espíritu Santo – Obra Bautismal del Espíritu Santo – Habitación del Espíritu Santo – El sello del Espíritu Santo – Dones del Espíritu Santo – Llenura del Espíritu Santo 

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  2. Gracias por la información es muy interesante el articulo me gustaría información sobre los siguientes temas:- El Pecado contra el Espíritu Santo – Obra Bautismal del Espíritu Santo – Habitación del Espíritu Santo – El sello del Espíritu Santo – Dones del Espíritu Santo – Llenura del Espíritu Santo  El martes, 29 de enero de 2019 1:50:11 p. m. GMT-3, Ana Ruth Ramirez fajardo escribió: Gracias por la información es muy interesante el articulo me gustaría información sobre los siguientes temas:- El Pecado contra el Espíritu Santo – Obra Bautismal del Espíritu Santo – Habitación del Espíritu Santo – El sello del Espíritu Santo – Dones del Espíritu Santo – Llenura del Espíritu Santo 

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