¿Cuán confiable es la Biblia?¿Es la Biblia inerrante (que no puede errar), o es una simple guía infalible en materia de fe y conducta (lo cual significa que es verdad lo que dice sobre las verdades espirituales, pero puede haber errores en la ciencia, la geografía y la historia)?

El enfoque neo-evangélico de la infalibilidad afirma que el propósito de la Escritura es dirigir al hombre a la salvación (2 Timoteo 3:15) y que cualquier otro tema que pueda tratar (como botánica o cosmología) es irrelevante a ese fin, de modo que puede ser incorrecto lo que diga al respecto. Destacan que los autores no nos engañaron intencionadamente con estas declaraciones falsas, pues o no supieron o sencillamente se adaptaron a los enfoques populares del momento para poder exponer en forma comprensible su punto principal relacionado con la salvación. Jack Rogers, uno de los principales proponentes de este enfoque, escribió:

Indudablemente, se puede definir qué significa que la Biblia sea inerrante de acuerdo a su propósito salvador, considerando las formas humanas por medio de las cuales Dios condescendió revelarse … nos distrae de la seria intención de la Escritura de confundir el error, en el sentido de exactitud técnica, con la noción bíblica de error concebido como engaño intencional. El propósito de la Biblia no es sustituir a la ciencia humana, sino advertir contra el pecado humano y ofrecernos la salvación de Dios en Cristo; y lo logra infaliblemente».[1]

COMPARACIÓN DE DOS PUNTOS DE VISTA
Neoevangélico (Liberal) Evangélico
■ Verdadera en el todo, pero no en todas sus partes. ■ Verdadera en el todo y en todas sus partes.
■ Verdadera en lo espiritual, pero no siempre en lo histórico. ■ Verdadera en lo espiritual y lo histórico.
■ Verdadera en lo moral, pero no siempre en lo científico. ■ Verdadera en lo moral y lo científico.
■ Verdadera en intención, pero no en todas sus afirmaciones. ■ Verdadera en intención y en todas sus afirmaciones.
■ La Biblia es infalible, no inerrante. ■ La Biblia es infalible e inerrante.
■ La Biblia es el instrumento de revelación de Dios. ■ La Biblia es, intrínsecamente, la revelación.
■ La Biblia es el registro de la revelación de Dios. ■ La Biblia es la revelación de Dios.
■ Dios habla mediante las palabras de la Biblia. ■ Dios habla en [con] las palabras de la Biblia.
■ El lenguaje humano es inadecuado para comunicar a Dios. ■El lenguaje humano es adecuado, pero no exhaustivo.
■ La fe se opone a la razón. ■ La fe no se opone a la razón

¿Qué es lo que creen la mayoría de liberales en relación a la Inerrancia?

  1. La verdad reside en la intención o propósito del autor y no en lo que dijo realmente. Los apóstoles no tuvieron la intención de dirigirnos mal en materia de ciencia o historia—eso no era parte de su propósito—de modo que está bien si lo que dijeron no es cierto de acuerdo a las normas. El significado se halla en el propósito, no en la afirmación. Jesús quiso decir (intencionadamente) que un poco de fe logra grandes cosas; de modo que no importa si se equivocó al calificar a la semilla de mostaza como la más pequeña (cuando, en realidad, es la de orquídea), pues eso no era parte de su propósito.
  2. El lenguaje humano es realmente inadecuado para comunicar las verdades acerca de Dios. Es muy limitado a este mundo, por lo que no puede trasmitir completamente a un Dios ilimitado, el cual es tan diferente de nosotros. Así que el error es inevitable en la medida que estamos limitados a este lenguaje humano. Si Dios se nos va a revelar a medida que leemos la Biblia, entonces tendremos que experimentarlo según avance nuestra lectura. Él no puede comunicarse en palabras, pero puede obrar a través de ellas para conocernos en una forma personal, lo que trasciende todo idioma.
  3. La fe se opone a la razón. Razón que no puede juzgar lo que es verdad acerca de la fe, y ésta no está sujeta a la razón ni a su verificación. Los métodos para determinar la verdad acerca de este mundo no operan en el otro mundo. De ahí que la ciencia sea correcta en materia científica y la Biblia en lo espiritual.

¿Cuáles son los peligros de la posición neo-liberal en relación a la Inerrancia?

Los neoevangélicos tienen razón al señalar que la Biblia no es concebida como texto de ciencias. También están en lo correcto al reconocer la limitación del lenguaje humano. Sin embargo, si sus enfoques fueran aceptados, los resultados serían devastadores.

Las palabras y acciones de Jesús contradicen muchas de las afirmaciones de los neoevangélicos: «Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?» (Juan 3:12). Jesús esperaba que su exactitud en materias potencialmente examinables fueran la prueba de que decía la verdad en cuanto a asuntos espirituales no verificables. Repetimos, Jesús le dijo a la multitud: «¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa» (Marcos 2:9–11).

Jesús demostró que lo que dijo respecto a la fe y al reino —lo cual no podía verificarse— era verdadero, al proveer una sanidad física comprobable. Señaló, especialmente, que revelación lo que Dios dice respecto a este mundo demuestra su veracidad en cuanto al otro mundo.

¿Y qué hay con la resurrección de Jesús? ¿Fue mítica o histórica? Si fue mítica, ¿significa que puede no haber ocurrido en el mundo real donde podría ser examinada? Si fue histórica, ¿indica carencia de significado espiritual relevante? Tal distinción es imposible de hacer dada la clase de evidencias que Jesús ofreció para probar su deidad. Para muchos Neo-liberales si la resurrección fue mítica o histórica no importa, sino lo que importa es el propósito que los autores tuvieron al escribir sobre la misma.

Cristo y la Alta Critica.

Nuestro Señor vez tras vez afirmo como verdaderos aquellos mismos pasajes que la alta crítica califica de errores, tales como la creación (Lucas 11:51), Adán y Eva (Mateo 19:4, 5), Noé y el diluvio (24:37–39), Sodoma y Gomorra (Lucas 10:12), y Jonás con el gran pez (Mateo 12:39–41). Esos pasajes demuestran que Jesús vinculaba la realidad histórica del Antiguo Testamento con la verdad de su propio mensaje espiritual.

Los neoevangélicos responden diciendo que Jesús solo se adaptaba a los criterios populares de su época para que la gente pudiera entender su argumento principal. Esta idea plantea dos serios problemas: el primero, que el estilo de Jesús no es ajustarse a la opinión popular. Él nunca dudó en confrontar directamente las falsas creencias (Mateo 5:21, 22, 27, 28, 21, 32; 15:1–9; 22:29; 23ss; Juan 2:13ss; 3:10). Por eso siempre estaba discutiendo con los fariseos y los saduceos. Segundo, y más importante todavía, eso equivaldría a engaño moral por parte de Jesús que, como Dios que era, sabía que no era cierto lo que les estaba diciendo, y aun así se los dijo.

¿La Infalibilidad necesariamente conlleva Inerrancia?

Absolutamente si. La posición de la infalibilidad sin Inerrancia es insatisfactoria, pues expresar que la verdad se halla en el propósito o intención no encaja con lo que la mayoría de las personas llaman verdad. Esperamos que la verdad corresponda a la realidad de que se habla. Si la verdad fuese solo asunto de intención, entonces nunca podríamos saber si una declaración es cierta o falsa, porque no sabemos la intención que hay en la mente de quien la expresa. Lo mismo rige en materia de significado. Si no podemos señalar qué quiere decir una persona por lo que afirma, ¿cómo podremos, entonces, saber cuál es su intención? Aunque nos la dijera para aclararla, seguiría usando el lenguaje, lo que impediría asegurarnos de que expresa su verdadera intención. Significado y verdad se vuelven incompatibles. Además, uno mismo se derrota si dice que el lenguaje nada puede expresar acerca de Dios porque acaba de hacerlo: expresó la idea de que nada puede expresarse. Ciertamente hay límites a lo que nuestro lenguaje puede expresar sobre el infinito, pero eso no quiere decir que tengamos que renunciar, en absoluto, a su uso. Hay ciertas cosas que podemos expresar en lenguaje humano acerca de Dios. Si no las hubiera, ¿cómo podrían los neoevangélicos decir que la Biblia enseña la verdad en materia espiritual?

Si la Biblia es la Palabra de Dios, y Dios solo puede hablar la verdad, es más fundamental entender que no hay forma de evitar concluir que la Biblia no contiene errores. La inspiración garantiza la Inerrancia. La Inspiración necesariamente conlleva la Inerrancia. Solo observe la manera en que se iguala lo que dice la Biblia a lo que afirma Dios. Jesús señaló que Dios dijo: «Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre» (Génesis 2:24), pero un análisis más detallado muestra que esas fueron palabras de Moisés. Pablo atribuye de igual manera una cita directa de Dios a la «Escritura». Donde habla la Biblia, habla Dios, y Dios no puede mentir.

¿Qué no significa la Inerrancia?

Esto no significa que la manera en que entendemos la Biblia sea perfectamente verdadera; significa que la Biblia es verdadera cuando es entendida correctamente. Tampoco significa que todo lo de las Escrituras deba ser entendido literalmente. Hay figuras literarias en casi cada página, pero hay una gran diferencia entre decir la verdad mediante metáforas y contar cuentos usando un mito. Además, la calidad de inerrante no significa que todo lo que se registra en la Biblia sea verdadero, sino que lo que se afirma como cierto lo es. Caín dijo: «¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?», queriendo decir que no lo era. La Biblia registra que él dijo eso, pero no avala su actitud. Después de todo, ¡venía de un hombre que acababa de matar a su hermano! La enseñanza del pasaje es que somos responsables del bienestar del prójimo.

Conclusión.

Existe una analogía entre la Palabra de Dios escrita y la Palabra Viva. Aunque los neoevangélicos dicen que el error se debe a la introducción del pensamiento y el lenguaje humanos, deben responder de alguna manera al hecho de que Jesucristo fue plenamente humano y totalmente divino a la vez, aunque sin pecado. En ambos casos, lo humano y lo divino están vinculados aunque lo humano no tiene imperfecciones. Eso sugiere que el pecado y el error no son consecuencias necesarias de la humanidad sino accidentales. Dios puede producir tanto una Persona como un Libro, y sin error.

Adaptado de: Norman Geisler y Ron Brooks, Apologética: Herramientas valiosas para la defensa de la fe (Miami, FL: Editorial Unilit, 1997), 178–184.

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Acerca del autor:

normg_1Norman Geisler  (1932-), filosofo, teologo y apologista cristiano. Es co-fundador de dos seminarios evangelios: Veritas Evangelical Seminary y Southern Evangelical Seminary. Realizo sus estudios de PhD en Loyola University. BA (Filosofía), MA (Teología), Weathon College, BA (Estudios Biblicos) William Tyndale College. Ha escritos y editado mas de 90 libros, y cientos de articulos sobre teologia sistematica, apologetica, historia de la filosofia, etc. Fue el fundador y primer presidente de la “Sociedad Internacional de Apologetica Cristiana”. Esta casado con Barbara y tienen 6 hijos. Normal Geisler es considerado uno de los apologistas cristianos mas importantes del siglo XX. Entre sus muchos libros se encuentran: Apologética: Herramientas valiosas para la defensa de la fe, Porque soy Cristiano, Cuando los Escépticos preguntan, Una Introducción General a la Biblia, Teologia Sistematica (4 volumenes), etc. 

[1] Jack Rogers, «Church Doctrine and Biblical Inspiration» en Biblical Authority, Word, Waco, Texas, 1977, pp. 45, 46.