Lamentablemente mucha tinta se ha derramado sobre el tema de la homosexualidad en relación a una re-lectura de la Biblia para apoyar un punto particular de vista sobre la misma: Llámese teología feminista, homosexual, de la liberación o cualquier otra. Soy muy consciente que es fácil ganar popularidad al hacer ataques directos o indirectos hacia personas, y considero también que los mismos no deben hacerse a no ser que el riesgo sea grave para con la Iglesia. [1]

Este fin de semana leí nuevamente la obra de C.S. Lewis, ‘Mero Cristianismo’. En el prefacio de dicha obra, Lewis menciona su reticencia a debatir sobre tópicos que estaban fuera del alcance de su especialización, por lo que prefería guardar silencio y aprender.[2] Si más personas que usan el Facebook de manera indiscriminada tuvieran dicha actitud cuan diferente seria. No estoy interesado en ganar un argumento o participar en un debate. ¿Quién soy yo para ganar o perder algo? Debatir o argumentar sobre asuntos que no se, solamente prueba una vez más mi ignorancia al no darme cuenta que no sé. Sin embargo, el hecho de que no lo sepamos todo no quita el hecho de que conozcamos en parte. Quisiera contribuir con la exegesis del pasaje Lucas 7.2; por favor, presentare solo las conclusiones, para cotejarlo, ver las referencias.

¿Sano Jesús al amante homosexual del centurión?

  • Lucas 7:2 (RVR60): “Y el siervo de un centurión, a quien éste quería mucho, estaba enfermo y a punto de morir.”
  • Mateo 8:6 (RVR60): y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.

Interpretación (Errada) del texto.

La palabra usada en Lc. 7.2; ‘ἔντιμος’ (entimos), que es traducida como ‘quería mucho’, tiene connotaciones amorosas diferentes, por ejemplo, a las que tendría el vocablo similar como ἀγαπητός (agapetos). [3] El hecho de usar la palabra ‘entimos’, en lugar de ‘agapetos’, implica una relación de sentimental del centurión con su siervo, la cual tendría connotaciones sexuales. De la misma manera, en el relato de Mateo 8:6, se usa la palabra ‘pais’ para referirse al criado, en lugar de ‘doulos’ (esclavo), o ‘houios’ (hijo). Una de las posibles acepciones de la palabra ‘pais’ [de acuerdo a estos autores] es amante. Debido a que esta no era la palabra usualmente usada por Mateo para referirse a esclavo (doulos) o a hijo (houios), entonces Mateo [siguen diciendo estos autores] indudablemente se estaba refiriendo a ‘amante’, al usar la palabra ‘pais’, en lugar de ‘doulos’ o ‘houios’. A lo cual han concluido:

“Pues bien, como era costumbre en los cuarteles (donde los soldados no podían convivir con una esposa, ni tener familia propia), este oficial tenía un criado-amante, presumiblemente más joven, que le servía de asistente y pareja sexual. Este es el sentido más verosímil de la palabra ‘pais’ de Mt 8:6 en el contexto militar.”[4] “De modo que el centurión pide a Jesús que cure a su amante y Jesús responde de manera positiva.”[5]

La razón por la que el centurión mencionara en Mt. 8.6, que “no era digno de que entrara en su casa”; era justamente la vergüenza que tenía de llevar a Jesús a su casa para sanar a su joven amante, esto debido a que los judíos rechazaban enérgicamente la homosexualidad.[6] La conclusión del texto, de estos autores, es la siguiente:

“El resto de la historia ya se sabe: Jesús cura al siervo-amigo homosexual y presenta a su amigo-centurión como signo de fe y de salvación, sin decirles lo que deberán hacer mañana. Es evidente que no exige, ni quiere, que rompan su amor, sino que lo viven en fe y amor de Reino.”[7]

Es decir, el hecho de que el Señor sane al “siervo homosexual” del centurión, sin que le haya dicho, como en el caso de la mujer adúltera, ‘no peques’, o haya condicionado que tenían primero que terminar su relación homosexual para que lo sanara, sino que más bien lo “alabara” por su fe, implica, de acuerdo a la interpretación de estos autores, no solo la voluntad del Señor de sanar a todos, sino también la aceptación de una relación activamente homosexual como parte del Reino de Dios.

Esta es la interpretación que conocidos autores españoles como Xavier Pikaza, Alfonso Ropero, Ariel Álvarez, entre otros muy conocidos siguen, con el fin de legitimar una relación abierta y activamente homosexual entre cristianos. Sin embargo, ¿es esto realmente lo que enseña el texto?

Separando el trigo de la paja.

El problema de fondo con esta interpretación no es primariamente el hecho de que el Señor haya sanado a un homosexual. Aunque claro esta, este no fue el caso. Pero aun si este hubiera sido el caso, el problema de fondo es enseñar a partir de este pasaje que el Señor Jesucristo abiertamente aprobaba las relaciones homosexuales. Esto es blasfemo. Sabemos por los evangelios que el Señor sanaba a muchísima gente, no solo aquellos que eran creyentes, sino indiscriminadamente a todo aquel que se lo pedía. Esto es parte de la bondad del Señor.

Aun, hipotéticamente, si el Señor hubiera sanado un homosexual, esto no implicaba que el Señor aprobara dicho estilo de vida. Vemos, por ejemplo, en Juan 6.1-14, en el milagro de la multiplicación de los panes y peces, que el Señor alimento a la multitud, la misma que claramente no tenía ningún interés en El para perdón de pecados, sino que solo querían tener la barriga llena. (Juan 6.14-15). El Señor hace salir el sol para las cosechas sobre buenos y malos, llover sobre justos e injustos (Mt. 5.45). Esto es una verdad central del carácter de Dios, lo que se conoce como ‘Gracia Común’: Dios es bueno. Dios es bueno para con creyentes y no creyentes, para con ateos y musulmanes, para con homosexuales y lesbianas. Sin embargo, no debe confundirse de ninguna manera la ‘Gracia Común’, con una permisividad para el pecado. El hecho que de Dios en su benignidad y paciencia retenga la ira venidera, a fin de que todos procedan al arrepentimiento, no quiere decir de ninguna manera que Él apruebe las acciones pecaminosas de los hombres. Sino que está guardando ira, para el día de la ira, y de la manifestación del Juicio de Dios. De ninguna manera la longanimidad del Señor anula su justa ira.

¿Estaba el centurión en una relación homosexual con su siervo?

Sin embargo, estoy convencido de que este no era el caso del centurión y su criado. El mismo es alabado por su fe (Mt. 8.10), lo cual indica claramente que el centurión era parte del Reino. Los principales comentaristas, exegetas y eruditos del Nuevo Testamento, en su totalidad, están en contra de la interpretación dada por Pikaza, Ropero y otros.

En Lucas 7:2,8 y 10, se usa la palabra ‘doulos’ (siervo), para referirse al criado, mientras que en Lucas 7:7, en la misma historia, se usa la palabra ‘pais’ (siervo). Es decir que esencialmente estas dos palabras se usan intercambiablemente de manera sinónima en este relato.[8] Es decir, que es incorrecto decir que la palabra ‘país‘ es usada de manera exclusiva para referirse al siervo, y que significaba ‘amante’.

En la interpretación dada por Pikaza, mantiene que la razón por la cual el centurión no quería que Jesús entrara en su casa era debido a que sentía vergüenza por su abierta homosexualidad, sabiendo que los Judíos estaban en contra de las relaciones homosexuales. Sin embargo, Lc. 7:3-4, menciona que los mismos ancianos Judíos, es decir los líderes religiosos del Judaísmo, hablaban del centurión como “digno” o “merecedor”, de buen carácter y mayor reputación y piedad que otros.[9] François Bovon and Helmut Koester, en su comentario mencionan que esta referencia de parte de los Judios hacia el centurion tenia necesiaremente una connotacion moral. [10]

Es virtualmente imposible que los lideres supremos Judios hallan llamado al centurión como “digno” (de buena reputación, carácter, piedad, de acuerdo a los estándares mismos del Judaismo), si es que era un hombre que abiertamente practicaba la homosexualidad. Tal interpretación carece completamente de sentido, sino que más bien el juego de palabras “digno” (Lc. 7:4), con la manera como se refiere el centurión a si mismo “indigno”, (Lc. 7:7), tenía el propósito, a través de un contraste en la narrativa, de mostrar la humildad y fe del centurión. [11]

Howard Marshall, menciona también que Lucas usa la palabra ‘país’ (siervo), cuando quiere acentuar un aprecio especial que se tenía hacia un siervo, como en Lucas 1:54, “Socorrió a Israel su siervo [pais], Acordándose de la misericordia”. Donde se usa la palabra ‘país’ en relación al amor que siente el Señor por sus siervos. Esta es la razón, por la cual Lucas, a pesar que usa tres veces en la narrativa la palabra ‘doulos’, usa en una ocasión la palabra ‘pais’ para referirse al afecto que sentía el centurión hacia su siervo, el cual probablemente había nacido en su casa. [12] John Nolland,[13] es de la misma opinión que Howard Marshall, Leon Morris,[14] Robert Stein,[15] entre otros eruditos del Nuevo Testamento en el uso que Lucas hace de ‘país’, como muestra de afecto sin ningún tipo de connotación homosexual. De hecho, no he podido hallar virtualmente a nadie, ni en el campo conservador, ni liberal, [16] que apoyen la lectura del texto que hacen Pikaza y Ropero, tanto para la interpretación de la connotación de ‘pais’, como de la aprobación del Señor de la homosexualidad en este pasaje.

¿Es una connotación de la palabra ‘pais’ (siervo) realmente amante?

Uno de los puntos principales de apoyo de la exegesis de Ropero y Pikaza, es que en ciertos contextos, de acuerdo a ellos, la palabra griega ‘pais’, traducida normalmente como ‘siervo’, se debe traducir como ‘amante’. Sin embargo, no proveen evidencia textual, filológica, ni histórica para probar su punto.

Sin embargo, esto es categóricamente incorrecto. BDGA, (3rd), menciona tres posibles acepciones de la palabra ‘pais’: [17]

  1. Una persona joven, usualmente en la edad de la pubertad.
  2. Un hijo o hija.
  3. Un siervo o esclavo. Es justamente esta la connotación de siervo, para ‘pais’ la que se usa en Lucas 7.7.[18]

Pero no solamente BGDA, menciona esto, sino también Luw-Nida, literalmente LN. 87.77, [En relación a Lucas 7:7], “la referencia es a un siervo hacia el cual se tiene un afecto”. [19]

Por último, quisiera citar Lidell, el cual también coincide con BDGA en las tres acepciones de esta palabra: Hijo (en relación a descendiente), Joven (en relación a edad), Esclavo o Siervo (en relación a condición”. [20]

No he podido hallar virtualmente ninguna referencia en ningún léxico griego, patrístico o ningún otro sobre el uso de ‘pais’ en relación a amante. No existe tampoco ningún ejemplo en el Nuevo Testamento del uso de dicha palabra de esa manera. Si fuera un uso tan común como menciona Pikaza y Ariel Alvarez, ¿No sería de esperarse que se mencionara en los principales léxicos Griegos? Más aun, es académicamente incorrecto hablar de una tercera connotación de ‘país’, como amante, sin hacer referencia al léxico al cual se refieren o de donde han encontrado dicha información. Hace parecer como si se estuvieran inventando dicha información. Les resta credibilidad. Ninguno de los siguientes Léxicos Griegos, ¡que son casi todos los publicados!, dan una acepción para ‘pais’ en ningún contexto como ‘amante’ (por favor, una vez más les invito a cotejar por ustedes mismos las referencias, para comprobar la veracidad de la aseveración aquí mencionada, y si alguien encuentra en algún léxico académico dicha acepción para la palabra griega ‘país’, por favor, hacérmelo saber):

  1. BDGA: i. Persona Joven. ii. Hijo. iii. Siervo. [21]
  2. LSJ: i. Hijo. ii. Joven. iii. Siervo. iv. Forma coloquial para referirse a un igual.[22]
  3. LN. 88.77: i. Esclavo, con la implicancia de un esclavo a quien se le tiene afecto. [23]
  4. DBL Greek: i. Joven. ii. Hijo. iii. Siervo. [24]
  5. TDNT: i. Joven. ii. Niño. iii. Niño pequeño. iv. Esclavo. v. hijo. [25]
  6. EDNT: i. Joven, hijo. ii. Siervo, siervo de Dios. [26]
  7. Greek-English Dic. of NT.: i. Siervo. ii. Esclavo. iii. Joven. iv. Muchacha. [27]
  8. NASB Dictionaries: i. Joven. ii. Siervos varones. iii. Hijo. [28]
  9. LEH LXX Lexicon: i. Hijo. ii. Esclavo. iii. Joven sirviente. iii. Señorita sirvienta. [29]
  10. IGEL: i. Hijo o Hija. ii. Joven. iii. Esclavo. [30]
  11. LXGRCANLEX: i. Hijo. ii. Siervo u Esclavo. iii. Hijo. [31]
  12. NSDHGW: i. Joven. ii. Jovencita. iii. Hijo. iv. Siervo. [32]
  13. Little Kittel: i. Joven o Infante. ii. Niño. iii. Niño Pequeño. iv. Hijo. [33]
  14. Pedro Ortiz: niño, niña, hijo, criado, siervo.[34]
  15. LGENT: Siervo, Esclavo, Niño, Muchacho. [35]
  16. DIB Griego: Niño, Esclavo. [36]
  17. ESL: Siervo, Joven, Niño, Niña, Hijo. [37]
  18. GLRBPBC146D1100: Niño, Joven. [38]
  19. GELNT: Niño (Hombre o Mujer); Siervo o Esclavo. [39]
  20. CDWGTHB: Niño, Niña, Siervo o Esclavo. [40]
  21. CNT: Joven, Bebe, Niño, Siervo, Esclavo Joven. [41]
  22. PLGNT: Niño, Siervo Varon, Muchacha o Sierva. [42]
  23. EG:ELCG: Niño. [43]
  24. CLCEGNT: Niño, Hijo, Infante, Siervo. [44]
  25. BTLNTG: Niño, Hijo, Joven, Siervo. [45]

Etc.

Ahora bien, he mencionado, y buscado cuidadosamente leyendo enteramente la sección lexico-morfologica de ‘pais’, en todos los Léxicos antes mencionados, y no pude encontrar para nada ninguna mención de que la misma significara ‘amante’. No dudo que quizá exista algún léxico donde se mencione dicha acepción de la palabra, pero hasta ahora me ha sido imposible encontrarla. Agradecería si Pikaza o Alvarez pudieran brindar al público hispano-hablante la referencia del léxico Griego de donde obtienen dicha información, ¿o es que es quizá una inferencia y no hay una prueba de dicho significado en un léxico?

Conclusión:

Este estudio, aunque breve, espero sirva para rechazar conclusivamente cualquier tipo agenda pro-homosexual en una lectura de los Evangelios. Cuando la evidencia en contra es abrumadoramente tan grande en contra de la interpretación de dichos autores, es realmente diabólico distorsionar las Escrituras de esa manera a fin de querer probar que nuestro Señor Jesucristo no solo aprobaba las relaciones homosexuales de esclavitud, sino que más bien las promovía, encomendando como justo y de gran Fe al Centurión. Esta perversión de la interpretación Bíblica debe ser rechazada de la manera más enérgica posible. Es difícil encontrar los adjetivos para describir lo repugnante que es querer poner en los sagrados labios de nuestro Señor Jesucristo una ‘alabanza y encomio al acto homosexual’. El solo pensarlo produce nauseas.

Mas artículos sobre el tema aquí.

Mas artículos del autor aqui.

(08/12/17) Post-Addendum en relación al post original.

Después de recibir información que no se tenia al momento de escribir el articulo original, yo Daniel Caballero, deseo dejar en claro lo siguiente en relación al post anteriormente mencionado: Al mencionar: “La conclusión del texto, de estos autores, es la siguiente…”; el “estos” en referencia a la conclusion, se refiere a Xabier Pikaza y Ariel Alvarez, mas no específicamente a Ropero, el cual aunque tiene un cuerpo de argumento similar al de Pikaza y Alvarez no concluye lo mismo que ellos. No menciona una conclusion. Me disculpo públicamente por las complicaciones que esta ambigüedad pueda haber causado. El resto del texto y referencias se mantiene.

(Para ver la respuesta del Dr. Ropero a este articulo, ver aquí.)

Post Addendum (06/12/17): Después de recibir información que no se tenia al momento de escribir este articulo, yo Daniel Caballero, deseo dejar en claro lo siguiente: Editorial Clie ha sacado de circulación la Primera edición del diccionario en el cual se hace mención en este articulo que contenía las opiniones controversiales, así como el libro de Thomas D. Hanks ‘Evangelio Subversivo’. Xavier Pikaza, así como Thomas D Hanks, tanto como se, siguen manteniendo sus posturas. Gracias.

por, Daniel Caballero.

Acerca del autor:
Daniel CaballeroDaniel Caballero nació en Lima, Perú. BSc. Universidad Nacional Agraria La Molina. BA, Seminario Teológico Bautista (Lima); Postgrado en Teología, The London Theological Seminary (Londres), ThM-Teologia Histórica., Westminster Theological Seminary (PA-USA). Esta por iniciar estudios doctorales en Inglaterra sobre Historia de la Reforma (siglo XVI) y Post-Reforma (siglo XVII). Especialización en John Owen y Puritanismo ingles. Daniel ha escrito numerosos artículos sobre puritanismo, teología bíblica y cultura. Su campo de especialización es en estudios de la Reforma y Post-Reforma (Puritanismo). Ha vivido por casi siete años en Inglaterra, donde tuvo la oportunidad de profundizar estudios Teológicos. Es misionero enviado de Inglaterra para el servicio en desarrollo de educación teológica en Perú. Actualmente vive en Lima, Peru. Tiene experiencia desde muy joven en educación teológica.

Notas:

[1] Es fácil ganar popularidad a expensas de otros, y si es cierto que lamentablemente lo que más abunda en nuestros círculos latinoamericanos son noticias falsas y amarillistas sobre el tema, ya sea la homosexualidad, ideología de género, o ataques entre Calvinistas y Arminianos.

[2] C.S. Lewis, ‘Mere Christianisty’, preface (San Francisco: Harpen Collins, 2009) v-xiv.

[3] A. Ropero, “HOMOSEXUALIDAD,” ed. Alfonso Ropero Berzosa, Gran Diccionario Enciclopédico de La Biblia, 2 ed. (Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE, 2013), 1199.

[4] Xavier Pikaza, ‘Centurion. El amor de un soldado (Mt.8.5-13)’. El Camino de la Palabra. Publicado el 19/11/17. Online: http://blogs.21rs.es/pikaza/2011/06/01/centurion-el-amor-de-un-soldado-mt-8-5-13/ . Accedido, 04 de Diciembre, 2017.

[5] A. Ropero, “HOMOSEXUALIDAD,” ed. Alfonso Ropero Berzosa, Gran Diccionario Enciclopédico de La Biblia, 1 ed. (Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE, 2013), 1199.

[6] Xavier Pikaza, ‘Jesús y el “chico” del homosexual: Mt 8, 5-13 par (Ariel A. y X. Pikaza)’. El blog de X. Pikaza. Publicado el 17/03/15. Online: http://blogs.periodistadigital.com/xpikaza.php/2015/03/17/jesus-y-el-chico-del-centurion-homosexua . Accedido: 04 de Diciembre, 2017.

[7] Xavier Pikaza, ‘Jesús y el “chico” del homosexual: Mt 8, 5-13 par (Ariel A. y X. Pikaza)’. El blog de X. Pikaza. Publicado el 17/03/15. Online: http://blogs.periodistadigital.com/xpikaza.php/2015/03/17/jesus-y-el-chico-del-centurion-homosexua . Accedido: 04 de Diciembre, 2017.

[8] Robert H. Stein, Luke, vol. 24, The New American Commentary (Nashville: Broadman & Holman Publishers, 1992), 218.

[9] Johannes P. Louw and Eugene Albert Nida, Greek-English Lexicon of the New Testament: Based on Semantic Domains (New York: United Bible Societies, 1996), 621. LN. 65.17

[10] François Bovon and Helmut Koester, Luke 1: A Commentary on the Gospel of Luke 1:1–9:50, Hermeneia—a Critical and Historical Commentary on the Bible (Minneapolis, MN: Fortress Press, 2002), 261.

[11] Leon Morris, Luke: An Introduction and Commentary, vol. 3, Tyndale New Testament Commentaries (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1988), 158.

[12] I. Howard Marshall, The Gospel of Luke: A Commentary on the Greek Text, New International Greek Testament Commentary (Exeter: Paternoster Press, 1978), 279.

[13] John Nolland, Luke 1:1–9:20, vol. 35A, Word Biblical Commentary (Dallas: Word, Incorporated, 2002), 316.

[14] Leon Morris, Luke: An Introduction and Commentary, vol. 3, Tyndale New Testament Commentaries (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1988), 156.

[15] Robert H. Stein, Luke, vol. 24, The New American Commentary (Nashville: Broadman & Holman Publishers, 1992), 218.

[16] Ver por ejemplo el comentario de: François Bovon and Helmut Koester, Luke 1: A Commentary on the Gospel of Luke 1:1–9:50, Hermeneia—a Critical and Historical Commentary on the Bible (Minneapolis, MN: Fortress Press, 2002), 261.

[17] William Arndt et al., A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature (Chicago: University of Chicago Press, 2000), 750–751.

[18] BDGA, menciona sobre esta tercera connotacion: 3). Of slaves and personal attendants slave, servant (since Hipponax [VI B.C.] 16 D.3; Aeschyl., Cho. 652. Also HUsener, Epicurea 1887 p. 168, 10; Plut., Alcib. 193 [4, 5], Mor. 65c; 70e; SIG 96, 26. Oft. pap. and LXX; TestAbr B; JosAs 99:3 al.; AscIs 3:5; Jos., Ant. 18, 192, Vi. 223.—Even an especially trusted male servant is termed ὁ παῖς: Diod S 15, 87, 6 Epaminondas’ armor-bearer; Appian, Iber. 27, 107 Scipio’s groom; Gen 24:2ff Abraham’s chief servant, vs. 5 ὁ παῖς) Lk 7:7 (=δοῦλος vss. 2f, 10); 15:26; AcPt Ox 849, 15 [Aa I 73, 21 Lat.]. W. παιδίσκη (q.v.) 12:45. Prob. Mt 8:6, 8, 13 also belong here (s. 2a).—Of those at a ruler’s court οἱ παῖδες courtiers, attendants (Diod S 17, 36, 5; Gen 41:10, 37f; 1 Km 16:17; Jer 43:31; 44:2; 1 Macc 1:6, 8) Mt 14:2.

[19] Johannes P. Louw and Eugene Albert Nida, Greek-English Lexicon of the New Testament: Based on Semantic Domains (New York: United Bible Societies, 1996), 740. LN. 87.77

[20] Henry George Liddell et al., A Greek-English Lexicon (Oxford: Clarendon Press, 1996), 1289.

[21] William Arndt, Frederic W. Danker, Walter Bauer, et al., A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature (Chicago: University of Chicago Press, 2000), 750–751.

[22] Henry George Liddell, Robert Scott, Henry Stuart Jones, et al., A Greek-English Lexicon (Oxford: Clarendon Press, 1996), 1289.

[23] Johannes P. Louw and Eugene Albert Nida, Greek-English Lexicon of the New Testament: Based on Semantic Domains (New York: United Bible Societies, 1996), 740.

[24] James Swanson, Dictionary of Biblical Languages with Semantic Domains: Greek (New Testament) (Oak Harbor: Logos Research Systems, Inc., 1997).

[25] Albrecht Oepke, “Παῖς, Παιδίον, Παιδάριον, Τέκνον, Τεκνίον, Βρέφος,” ed. Gerhard Kittel, Geoffrey W. Bromiley, and Gerhard Friedrich, Theological Dictionary of the New Testament (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1964–), 637–639.

[26] Horst Robert Balz and Gerhard Schneider, Exegetical Dictionary of the New Testament (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1990–), Volumen 3, 5-6.

[27] Barclay M. Newman Jr., A Concise Greek-English Dictionary of the New Testament. (Stuttgart, Germany: Deutsche Bibelgesellschaft; United Bible Societies, 1993), 130.

[28] Robert L. Thomas, New American Standard Hebrew-Aramaic and Greek Dictionaries : Updated Edition (Anaheim: Foundation Publications, Inc., 1998).

[29] Johan Lust, Erik Eynikel, and Katrin Hauspie, A Greek-English Lexicon of the Septuagint : Revised Edition (Deutsche Bibelgesellschaft: Stuttgart, 2003).

[30] H.G. Liddell, A Lexicon: Abridged from Liddell and Scott’s Greek-English Lexicon (Oak Harbor, WA: Logos Research Systems, Inc., 1996), 585.

[31] The Lexham Analytical Lexicon to the Greek New Testament (Logos Bible Software, 2011). παῖς

[32] James Strong, The New Strong’s Dictionary of Hebrew and Greek Words (Nashville: Thomas Nelson, 1996).

[33] Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich, and Geoffrey William Bromiley, Theological Dictionary of the New Testament (Grand Rapids, MI: W.B. Eerdmans, 1985), 760-761.

[34] Pedro Ortiz V., Concordancia Manual Y Diccionario Griego-Espanol Del Nuevo Testamento (Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas, 2000), (3679)

[35] Alfred E. Tuggy, Lexico Griego-Español Del Nuevo Testamento (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 2003), 713.

[36] James Swanson, Diccionario de Idiomas Bı́blicos: Griego (Nuevo Testamento) (Bellingham, WA: Logos Bible Software, 1997).

[37] James Strong, Enhanced Strong’s Lexicon (Woodside Bible Fellowship, 1995). (3816)

[38] E. A. Sophocles, Greek Lexicon of the Roman and Byzantine Periods (From B. C. 146 to A. D. 1100) (New York: Charles Scribner’s Sons, 1900), 831.

[39] Joseph Henry Thayer, A Greek-English Lexicon of the New Testament: Being Grimm’s Wilke’s Clavis Novi Testamenti (New York: Harper & Brothers., 1889), 474-475.

[40] James Strong, A Concise Dictionary of the Words in the Greek Testament and The Hebrew Bible (Bellingham, WA: Logos Bible Software, 2009), 54.

[41] Gerhard Kittel, Gerhard Friedrich, and Geoffrey W. Bromiley, Compendio Del Diccionario Teológico Del Nuevo Testamento (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 2002), 739-740.

[42] Alexander Souter, A Pocket Lexicon to the Greek New Testament (Oxford: Clarendon Press, 1917), 186.

[43] Edward Ross Wharton, Etyma Graeca: An Etymological Lexicon of Classical Greek (London: Percival and Co., 1890), 99.

[44] Ethelbert W. Bullinger, A Critical Lexicon and Concordance to the English and Greek New Testament (London: Longmans, Green, & Co., 1908), 148.

[45] Hermann Cremer, trans. William Urwick, Biblico-Theological Lexicon of New Testament Greek (Edinburgh: T. & T. Clark, 1895), 811-812.