Cuando lei las Instituciones de la Religión Cristiana de Juan Calvino al terminar el seminario, mientras atravesaba algunas pruebas, se convirtió fácilmente en una de las épocas de más edificación teológica en mi vida. Encontrarme finalmente con los pensamientos de este titán cara a cara (por así decirlo), después de años de solo encontrar citas desperdigadas, canciones de alabanza, o jeremiadas de condenación, fue algo que me abrió los ojos y me dio consuelo espiritual conforme él me apuntaba, página tras página, hacia la buena voluntad de mi paternal Dios en Cristo. En un nivel menos personal, los cuatro libros de la Instituciónme impresionaron en términos de su organización, profundidad, claridad, alcance, enseñanza espiritual, y continua relevancia pastoral. Probablemente no estoy diciendo nada nuevo aquí.

Pero los fans de Calvino, ya sean nuevos o viejos, no siempre aprecian que la Instituciónconforma una porción relativamente pequeña de la totalidad de su obra. Siendo un brillante profesor y un hombre sistemático, Calvino fue primeramente y sobre todo un comentarista bíblico que produjo comentarios casi versículo por versículo de la mayoría de los libros de la Biblia.

Recientemente me he puesto la tarea de leer despacio algunos de los comentarios de Calvino como parte de mi vida devocional, comentándolossemana tras semana. Tras algunos meses, me he convencido de que sería una tragedia si estos textos fuesen ignorados, especialmente para los jóvenes iniciados en la tradición reformada como yo. Son un verdadero tesoro para la vida y ministerio de un pastor, así como también para el creyente laico.

Tim Keller nos dio unas cuantas razones para leer la Instituciónhace unos meses, y no puedo estar más de acuerdo. Me gustaría simplemente sumarme a eso, y ofrecer seis razones por las que hemos de leer constantemente también los comentarios de Calvino.

1. Esa era la intención de Calvino.

Calvino no tenía la intención de que la Instituciónquedase sola. Él quería que fuese una guía para el mensaje principal de las Escrituras, así como un lugar en el que pudiese entrar en una discusión sostenida o polémica sobre temas doctrinales específicos. Este enfoque le permitió no recargar sus comentarios con tales asuntos. En ese sentido, estos puedensostenerse solos.

Dicho esto, aunque él revisó y modificó su obra muchas veces, la Instituciónno agota sus pensamientos en ningún tema, ni ciertamente en ninguno de los textos citados. Por ejemplo, si creemos que tenemos “Lo que dice Calvino sobre el decálogo” solamente leyendo la Institución, nos perdemos el tratamiento más detallado que da a cada mandamiento en su “Armonía de la ley”. O con respecto a las meditaciones más hermosas de Calvino sobre lo único y suficiente que es Cristo, sí, la Institucióntiene secciones que son fabulosas, pero tratemos de estudiar su trabajo en el himno a Cristo en Colosenses 1:15-20o en los libros Juaninos.

2. Son muy bueno.

Aunque se le caracteriza como sistemático, frío y lógico, Calvino era un erudito humanista instruido en los clásicos. Escuchó el clamor del renacimiento “¡Ad fontes!” (volver a las fuentes) y tenía un ojo sensible para los problemas interpretativos literarios y textuales, realizando comentarios del texto griego y hebreo que todavía hoy son útiles en el entorno académico. Aunque la erudición histórica ha avanzado bastante desde el siglo XVI, si tienes poco presupuesto y estás buscando recursos académicos baratos sobre el texto (y por baratos quiero decir gratuitos en línea), Calvino puede ofrecer mucha ayuda. Su enfoque es especialmente útil a la luz del nuevo énfasis académico sobre la manera en que

las formas literarias y retóricas moldean la teología de, digamos, una epístola Paulina.

En español, puedes conseguir la mayoría de los comentarios de Calvino en diversas editoriales, pero la Editorial CLIR, y Desafío han publicado varios de ellos, ver por ejemplo aquí.

3. Son profundamente teológicos.

Hablando de lo académico, antes de que los “exégetas” puros tomasen el control, la gente intentaba hacer teologíacuando leía y comentaba las Escrituras. Durante muchos años ese enfoque se ha considerado pintoresco, poco académico, y algo que se ha de evitar tanto como sea posible. Afortunadamente, renegados como Kevin Vanhoozer y J. Todd Billings están liderando el camino de vuelta a esta utilización de los textos en años recientes. Nos sugieren que recobremos nuestra capacidad para ver el texto por medio de unos ojos teológicos, con los grandes virtuosos comentaristas del pasado tales como Agustín, Aquino o Crisóstomo. Calvino puede colocarse a la altura de cualquiera de ellos, en parte porque fue un buen estudiante de los padres de la iglesia. De nuevo, ver a Calvino en acción con los asuntos trinitarios y del Concilio de Calcedonia en los discursos juaninos, es un modelo de interpretación responsable y teológica de las Escrituras.

4. Son ricos en aplicación pastoral.

Más allá de su utilidad académica, los comentarios de Calvino son, de hecho, pastorales. Hoy día se podría encontrar un comentario con todas las gracias académicas de la precisión, el aparato de crítica del texto y una exhaustiva documentación de las distintas teorías que se ofrecen, sin el más leve atisbo de que dichos textos puedan alguna vez ser utilizados en un púlpito. Como doctor de la iglesia de Ginebra, involucrado con los deberes pastorales de la enseñanza y la predicación semanal, Calvino era muy consciente de las necesidades de los pastores que estaban en el frente. Aunque puede haber prestado atención a los debates clave que se levantaban en el mundo intelectual, su visión nunca estuvo divorciada del contexto de la iglesia. En su papel de ser uno de los recursos teológicos del floreciente movimiento de la reforma, buscó producir comentarios que edificasen al cuerpo, no ganar adeptos académicos. Todo esto significa que sus comentarios son de verdad útiles para predicar y enseñar, y no solo para escribir ensayos de graduación en el seminario.

5. Son devocionales.

Como he mencionado, he estado leyendo parcialmente los comentarios en mi tiempo devocional. No sé si le suceda a más gente, pero el seminario me afectó en mi capacidad para leer las Escrituras de manera devocional. Lo que es más, muchos materiales devocionales carecen de profundidad de enseñanza. Los comentarios de Calvino sobre el texto bíblico, sin embargo, normalmente están divididos en útiles pedazos de dos a cuatro páginas que pueden estudiarse poco a poco, una mañana tras otra.  Puedo dar testimonio de que observar a Calvino examinar de cerca los textos y exprimir cada gota de valor doxológico de ellos, me ha sido de ayuda. No solo para mi predicación y enseñanza, sino para mi propia alma.

6. Son Católicos.

Los comentarios son, en el mejor de los sentidos, católicos con “c” pequeña. Aunque los comentarios tienen muchas secciones explicando las deficiencias de la interpretación “papista” (Católica Romana) de un texto concreto, la Instituciónes, por naturaleza, más difícil de digerir para los no reformados. Y, seamos honestos, ¿acaso necesitan los reformados más motivación para ser polémicos? Los comentarios, por otra parte, tienen un alcance más amplio. He recibido comentarios de muchos amigos no reformados sobre publicaciones que trataban acerca de las enseñanzas sobre las Escrituras de Calvino, en la línea de: “Aparte de sus ideas sobre la predestinación, tiene materiales realmente buenos”. Exactamente. Eso es lo que hemos estado diciendo.

Podría decir más, pero dejaré mi recomendación final a Jacobo Arminio, quien célebremente escribió lo siguiente sobre Calvino: 

Después de las Sagradas Escrituras, exhorto a los estudiantes a leer los comentarios de Calvino. . . . Les digo que él es incomparable en la interpretación de las Escrituras; y que sus Comentarios deberían ser tenidos en una mayor estima que todo lo que nos ha sido entregado en los escritos de los antiguos padres Cristianos: de tal forma que, en un cierto y eminente espíritu de profecía, le doy la preeminencia sobre la mayoría de los otros, de hecho más allá de todos ellos. Añadiré que, en lo que respecta a lo que pertenece a áreas comunes, su Institución debe ser leída después del Catecismo como una interpretación más amplia. Pero a todo esto añado la aclaración de que deben examinarse con cautela, como todas las demás composiciones humanas.

Arminio lo entendia. ¿Y tu, que estás esperando?

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Sobre el autor:

lmk7fdrk_400x400Derek Rishmawy, pastor, esposo y joven teólogo, es un estudiante de doctorado, PhD en teología sistemática en la Trinity Evangelical Divinity School. Contribuye con Christ and Pop Culture, Christianity Today, y escribe su propio blog, Reformedish. También es copresentador de un podcast llamado Mere Fidelity. Puedes seguirle en Twitter.

 

 

 

Publicado originalmente en ingles, el 1 de Octubre del 2013. Fuente: https://www.thegospelcoalition.org/article/6-reasons-to-dig-into-calvins-commentaries/.