¿Crisis en el pastorado en Latinoamérica?

Quizá la razón principal del florecimiento de falsa doctrina, súper apóstoles y decaimiento social se debe a la crisis que la Iglesia en Latinoamérica enfrenta en la actualidad. Si existe una crisis en la Iglesia, existe una crisis en la sociedad, pues la Iglesia es la sal y luz de la misma. Sin embargo, muy pocas veces se asocia el hecho de que una crisis en la Iglesia esta directamente ligada a una crisis en el liderazgo de la misma. Las iglesias están llenas, en pulpitos con anemia bíblica, consecuencia de una anemia bíblica en sus pastores. Aunque existen diferentes causas sobre la crisis que vivimos en la actualidad, quisiera abordar una de ellas: “La Reducción de requisitos en el proceso de calificación pastoral”.

En mucho casos pastores son ‘auto-puestos’, o puestos por otros sin cumplir los mas mínimos requisitos bíblicos para el ministerio pastoral. La Iglesia paga las consecuencias de tener hombres no aptos para el ministerio. No querido hermano, no tienes el derecho de ignorar lo que la Biblia dice al respecto.

¿Es el pastorado un don o un oficio?

El pastorado es primariamente un oficio. Las Iglesias de tradición independiente, como por ejemplo Bautistas, reconocen dos oficios dentro de la Iglesia: Pastor y Diacono. Otras iglesias de tradición Episcopal, como por ejemplo Anglicana, agregarían el oficio de Obispo. Es de suma importancia comprender esto para el ministerio pastoral, pues el don de pastor, es decir la voluntad y capacitad de cuidar de las almas es uno de los dones que aquellos que ocupan el oficio pastoral deben tener, mas no el único. Una persona puede tener el don de pastorear pero eso no significa que vaya a ejercer el oficio pastoral. Por ejemplo, un creyente nuevo, o alguien que no cumpla con los requisitos estipulados en 1 Timoteo 3 y Tito 3, no debe ser pastor. ¿Puede haber alguien que tenga el don de pastor y no cumpla con los requisitos para ser pastor? Absolutamente si. ¿Entonces, debe tal persona asumir el pastorado? Absolutamente no. Cualquiera podria afirmar tener el don de pastor, pero eso no quiere decir que van a ocupar el oficio pastoral.

¿Cuáles serian los peligros de entrar en el ministerio pastoral sin tener un llamado pastoral confirmado?

  • Para el pastor. En muchas ocasiones dejara el ministerio después de algunos años, frustrándose a si mismo y a otros. En casos que he tenido la oportunidad de participar en la cual el pastor se ha descalificado o ha dejado el pastorado, en la vasta mayoría de ellos, a mi parecer aquella persona nunca debió de haber ingresado en primer lugar al pastorado. Tal hermano hubiera sido un excelente diacono, pero ahora es un pastor frustrado. Mejor diacono fiel que pastor infiel. En otros casos entraron al ministerio por razones incorrectas, por ejemplo poder de dominio o reconocimiento, y mostraran esto con el pasar de los años a través de un corazón hinchado por el orgullo y la soberbia. El pastor en tal congregación se convierte en casi la voz autorizada de Dios, a la cual nadie puede ir en contra, condenando su alma y su congregación en el proceso.
  • Para la congregación. Debido a la incapacidad del pastor, las ovejas son mal nutridas en la Palabra, lo cual genera un circulo y una serie de males dentro de la Iglesia. Aquellos que son creyentes verdaderos claman por pastos frescos y Palabra. Aquellos que no son creyentes cada vez mas inundaran la Iglesia. El proceso se repite: Una Iglesia con mal nutrida en la Palabra pondrá las manos como pastor a un obrero mal nutrido en la Palabra.

¿Entonces como puedo saber si soy llamado al ministerio pastoral?

Existe un consenso a lo largo de los siglos sobre cuales son lo requisitos para discernir un llamamiento al ministerio pastoral. La manera de clasificarlos varia en una obra u otra, el concepto es el mismo. Una persona no debe entrar al oficio pastoral si no cumple una de las siguientes características:

 A. Deseo.

1 Timoteo 3:1 Palabra fiel es ésta: si alguien aspira al cargo de obispo (supervisor), buena obra desea hacer.

Nadie debe entrar al oficio pastoral si no tiene el deseo de hacerlo. Sin embargo, en muchas de nuestras iglesias, muchos pastores entraron al ministerio debido a que no había pastor y no había nadie mas que asumiera el cargo. Esto debería ser excepción y no la regla al momento de ejercer el cargo pastoral. ¿Quieres ser pastor? ¿Por qué? Debemos examinar nuestros motivos. Pastores deben examinar también los motivos de los candidatos. Dios pone en el corazón de aquellos a quienes llama el deseo de obrar de acuerdo a Su voluntad. Sin embargo, el tener el deseo de asumir el oficio pastoral no es suficiente para el mismo. La noción de que solo el deseo de ser pastor basta para serlo no tienen ninguna base escritural. No, el deseo no es suficiente.

B. Requisitos y dones para ministerio pastoral.

Es indispensable que la persona que busca asumir el ministerio pastoral cumpla con los requisitos establecidos para el mismo en 1 Timoteo 3 y Tito 3.

 1 Timoteo 3:2–7 Un obispo debe ser, pues, irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, de conducta decorosa, hospitalario, apto para enseñar, no dado a la bebida, no pendenciero, sino amable, no contencioso, no avaricioso. Que gobierne bien su casa, teniendo a sus hijos sujetos con toda dignidad; (pues si un hombre no sabe cómo gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios?) No debe ser un recién convertido, no sea que se envanezca y caiga en la condenación en que cayó el diablo. Debe gozar también de una buena reputación entre los de afuera de la iglesia, para que no caiga en descrédito y en el lazo del diablo.

Estos requisitos no son opcionales, tampoco sugerencias que Pablo hace tanto a candidatos como pastores. Son indispensables. Por ejemplo, ¿Puede alguien que comete adulterio seguir en el ministerio pastoral? No.

¿Cuáles son los requisitos que deben verse en la persona que busca entrar al oficio pastoral? El Nuevo Testamento usa tres palabras de manera intercambiable para referirse a la cualidades o dones de aquellos que ejercen el ministerio pastoral. No todo aquel que entra en el ministerio pastoral tendrá de la misma manera desarrollado estas cualidades, pero estas deben estar presentes al menos de manera basica.

  • Pastor: Esta relacionado con el cuidado de las almas en la congregación. Un sincero y genuino amor por las personas que el Señor ha puesto bajo su cargo.
  • Maestro: Esta relacionado con la enseñanza clara de la Palabra de Dios, primariamente a la congregación, pero también a los aun no creen. Una persona que no estudia las Escrituras, no será un buen pastor. Si no te gusta estudiar a profundidad la Palabra, el ministerio pastoral no es para ti.
  • Administrador (Obispo o Presbítero en el Nuevo Testamento): Esta relacionado con la capacidad de brindar liderazgo espiritual a la congregación, a través del ejemplo. No me refiero aquí a la administración del dinero dentro de la Iglesia. Creo que quizá una de las mayores faltas de transparencia y descredito para un pastor es que el administre el dinero dentro de la Iglesia. Esa es labor de los diáconos. Me lleva a dudar de la integridad de un pastor cuando es el quien administra el dinero dentro de la Iglesia, y no los diáconos como lo estipula la Escritura.

 C. Confirmación de Ancianos u otros pastores.

1 Timoteo 4:14 No descuides el don espiritual que está en ti, que te fue conferido [reconocido] por medio de la profecía con la imposición de manos del presbiterio.

El mas importante de todos los anteriores es la confirmación del deseo, dones y cualidades del candidato de parte del grupo de ancianos de la Iglesia. En caso de que la Iglesia tenga un solo pastor, de parte de otros pastores que conozcan al candidato y puedan dar fe de su vida de integridad. Una persona no puede auto adjudicarse el titulo de pastor o auto ponerse en el ministerio pastoral. Después de que la vida, doctrina y cualidades del candidato al oficio del ministerio pastoral han sido examinadas cuidadosamente, entonces, y solo entonces, debe ser recomendado para el cargo del oficio de pastor. Es la Iglesia representada por sus pastores o ancianos quienes comendan a una persona el ministerio pastoral. Una persona que nunca ha sido comendada por un grupo de pastores, en representación de la Iglesia, no debería ejercer el ministerio pastoral. Especifico que debe ser un grupo, porque a menudo se tiene la idea de que un pastor pone a otro pastor, a veces a un amigo o incluso a su propio hijo como su sucesor. La Iglesia no es un negocio que se pasa de padres a hijos o amigos. Es la Iglesia la que lo hace.

Conclusión.

El ministerio pastoral en nuestras Iglesias se encuentra en crisis. Ya sea que seas pastor, estés considerando el pastorado, o seas un miembro de una Iglesia Local, estas guías te ayudaran a discernir un posible llamado al ministerio pastoral y proteger a la Iglesia posibles dificultades. Oh que el Señor tenga misericordia de nosotros a pesar de nuestros tan numerosos pecados!

Que Dios te bendiga.

Daniel Caballero.

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Acerca del autor:
Daniel CaballeroDaniel Caballero nació en Lima, Perú. BSc. Universidad Nacional Agraria La Molina. BA, Seminario Teológico Bautista (Lima); Postgrado en Teología, The London Theological Seminary (Londres), ThM-Teologia Histórica., Westminster Theological Seminary (PA-USA). Esta por iniciar estudios doctorales en Inglaterra sobre Historia de la Reforma (siglo XVI) y Post-Reforma (siglo XVII). Especialización en John Owen y Puritanismo ingles. Daniel ha escrito numerosos artículos sobre puritanismo, teología bíblica y cultura. Su campo de especialización es en estudios de la Reforma y Post-Reforma (Puritanismo). Ha vivido por casi cinco años en Inglaterra, donde tuvo la oportunidad de profundizar estudios Teológicos. Es misionero enviado de Inglaterra para el servicio en desarrollo de educación teológica en Perú. Actualmente vive en Lima, Peru. Tiene experiencia desde muy joven en educación teológica.