La fe, ¿Y que es eso? 

Por C.H. Spurgeon.

¿Qué es esta fe de la que se dice: “Por gracia sois salvos por medio de la fe”? Hay muchas descripciones de la fe, pero casi todas las definiciones que me he encontrado, me dejaron mas confundido que antes de leerlas! Y es cierto, podemos explicar la fe hasta el punto que nadie la entienda. Espero no cometer el mismo error! La fe es la cosa más sencilla, y, tal vez, debido a su sencillez, sea lo más difícil de explicar.

¿Qué es la fe? Está constituida por tres elementos: conocimiento, creencia y confianza.

1). Conocimiento.

“¿Cómo creerán en aquel de quien no han oído?” Necesito ser informado de un hecho antes de poder creerlo. “La fe es por el oír”; primero debemos oír para poder saber qué hemos de creer. “En ti confiarán los que conocen tu nombre”. Una medida de conocimiento es esencial para la fe; de aquí la importancia de obtener conocimiento. Escudriña las Escrituras y aprende lo que enseña el Espíritu Santo concerniente a Cristo y Su Salvación. ¡Que el Espíritu Santo te conceda el espíritu del conocimiento y del temor del Señor! Conoce el Evangelio: conoce en qué consisten las buenas nuevas, cómo hablan de perdón inmerecido, y de cambio de corazón, de adopción a la familia de Dios y de otras innumerables bendiciones. Conoce especialmente a Cristo Jesús, el Hijo de Dios, el Salvador de los hombres. Esfuérzate especialmente por conocer la doctrina del sacrificio substitutorio de Cristo. Esto es el corazón del evangelio. La fe sin conocimiento es fe. La fe comienza con el conocimiento.

2). Creer.

Cree que Dios existe, y que oye los clamores de los corazones sinceros; que el Evangelio proviene de Dios; que la justificación por fe es la grandiosa verdad que Dios ha revelado por Su Espíritu. Entonces el corazón cree que Jesús es ciertamente y en verdad nuestro Dios y Salvador, el Redentor de los hombres, el Profeta, Sacerdote, y Rey de Su pueblo. Todo esto es aceptado como verdad segura, que no ha de ser cuestionada.Pido a Dios que puedas llegar de inmediato a esto. Cree firmemente que “la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado”; que Su sacrificio es completo y plenamente aceptado por Dios a favor del hombre, de tal forma que, el que cree en Jesús no es condenado. Cree en estas verdades como crees en otras declaraciones; pues la diferencia entre la fe común y la fe salvadora radica principalmente en los objetos sobre quienes es aplicada. No es creer en si mismo, sino creer en las verdades del evangelio.

3). Confianza.

Confíate al Dios misericordioso; apoya tu confianza en el Evangelio de la gracia; confía tu alma al Salvador que muere y vive; lava tus pecados en la sangre expiadora; acepta Su perfecta justicia, y todo estará bien. La confianza es la sangre vital de la fe; no hay fe salvadora sin confianza. Los puritanos solían explicar la fe por medio de la palabra “reclinación”. Quería decir apoyarse sobre algo. Apóyate con todo tu peso sobre Cristo. Sería una mejor ilustración todavía si yo dijera: cae cuan largo eres y acuéstate sobre la Roca de los Siglos. Arrójate sobre Jesús; descansa en Él; entrégate a Él. Hecho eso, has ejercido la fe salvadora.

Conclusión.

La fe no es algo ciego, pues la fe comienza con el conocimiento. No es algo especulativo, pues cree hechos de los cuales está segura. No es algo impráctico ni fantasioso, pues la fe confía y apuesta su destino a la verdad de la revelación. Esta es una forma de describir qué es la fe: me pregunto si ya te he “confundido”. Permíteme intentar otra vez. La fe es creer que Cristo es lo que dijo ser, y que hará lo que ha prometido hacer, y luego esperar esto de Él. Las Escrituras afirman que Jesucristo es Dios, Dios encarnado; que es perfecto en Su carácter; que fue hecho ofrenda por el pecado a favor nuestro; que llevó nuestros pecados en Su propio cuerpo en el madero. La fe cree también que Cristo hará aquello que ha prometido; que puesto que ha prometido no echar fuera a nadie que acuda a Él, es cierto que no nos echará fuera si venimos a Él.

Una invitación a creer!

La fe cree que puesto que Jesús dijo: “El agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna”, debe ser cierto. Jesús es lo que dice que es, Jesús hará lo que dice que hará; por tanto, cada uno de nosotros ha de confiar en Él, diciendo: “Él será para mí lo que Él dice que es, y Él hará por mí lo que ha prometido hacer; yo me abandono en las manos de Aquel que ha sido designado para salvar, para que me salve. Yo descanso en Su promesa que hará conforme a lo que ha dicho.” Esta es una fe salvadora, y el que la posee tiene vida eterna.

Mi temor es que el lector se quede contento con entender qué es lo que se debe hacer, y, sin embargo, que no lo haga nunca. Es mejor la más pobre fe real que obra, que el mejor ideal de fe que se queda en la región de la especulación. El asunto importantísimo es creer en el Señor Jesús de inmediato. No te preocupes por las distinciones y las definiciones. Un hombre hambriento come aunque no comprenda la composición de sus alimentos, la anatomía de su boca o el proceso de la digestión: vive porque come. Otra persona mucho más capaz entiende enteramente la ciencia de la nutrición; pero si no come se morirá, a pesar de todo su conocimiento. Hay muchos en esta hora, sin duda, en el infierno, que entendieron la doctrina de la fe, pero que no creyeron! Por otro lado, ni uno solo de lo que han confiado en el Señor Jesús ha sido echado fuera jamás, aunque no hubiera sido nunca capaz de definir inteligentemente su fe. ¡Oh querido lector, recibe al Señor Jesús en tu alma, y vivirás para siempre! “EL QUE CREE EN ÉL TIENE VIDA ETERNA.”

Acerca del autor:

spurgeon_chairC.H. Spurgeon (1834-1892), fue un predicador bautista ingles, conocido como “El Príncipe de los Predicadores”. Sin duda el predicador ingles mas conocido en el siglo XIX, el cual aun después de muerto sigue hablando a través de sus escritos. Sus escritos y sermones tienen una única mezcla de ser ricos teológicamente, cristo céntricos, evangelisticos y al mismo tiempo prácticos. Spurgeon nunca sigue estudios teológicos formales, comenzó su primer pastorado a tiempo completo en congregación mas importante en ese tiempo ‘New Park Street Chapel’ a los 19 años. Sin embargo su pasión por la lectura era iniguable. Entre los libros mas importantes tenemos, “La chequera del banco de la fe”, “El ganador de almas”, “Discurso a mis estudiantes”, “El Tesoro de David”, entre muchos otros.

Adaptado de: C. H. Spurgeon, “Faith, what is it? In All of Grace: An Earnest Word with Those Who are Seeking Salvation by the Lord Jesus Christ (Bellingham, WA: Logos Bible Software, 2009), 44-50.