Por Tomás Brooks,

 ¿Cómo procura Satanás atraer a los creyentes al pecado?

Satanás les habla que los mejores creyentes de la biblia pecaron y por lo tanto los creyentes pueden pecar también. Les dice a los creyentes que, como todos aquellos de los que leemos en la biblia pecaron, entonces el pecado no es tan grave. David fue un hombre que amó a Dios, y sin embargo cometió el adulterio. Satanás se apoya en este asunto para decirnos que el adulterio no es tan malo. Noé fue un hombre que halló gracia ante los ojos de Dios (Gén. 6:8), sin embargo en Génesis 9:21 leemos que este hombre se emborrachó. Satanás dirá entonces a los creyentes que tampoco la borrachera es un pecado tan grave delante de Dios. El evangelio de San Mateo capítulo 16:17 nos habla de que Pedro fue bendecido por el Señor; pero en Mateo 26:74 el mismo apóstol maldijo y negó a nuestro Señor Jesucristo. Con esta base, satanás dice a los creyentes que tales pecados no son tan graves en ninguna manera. ¿Tiene razón Satanás?

¿Cómo pueden los creyentes resistir esta artimaña de Satanás?

  1. Satanás solo está mencionando una parte de la historia. David pecó, pero también David se arrepintió. El Salmo 51 nos habla de como se sintió David y que hizo después de haber caído en el pecado. “Lávame más y más de mi maldad, límpiame de mi pecado.” (Sal. 51:2) Estas no son las palabras de alguien que no se preocupaba por el pecado, sino de alguien que estaba arrepentido, que aborreció su pecado y pidió el perdón de Dios. De la misma manera, después que Pedro maldijo y negó al Señor, salió y lloró amargamente. (Mateo 26:75) ¿Porque lloraba Pedro? Lloraba porque estaba consciente de su pecado y estaba arrepentido de lo que había hecho. Cuando uno piensa que puede pecar porque los creyentes bíblicos lo hicieron, uno debe preguntarse si puede arrepentirse como ellos lo hicieron. La verdad es que muchos pueden pecar en la forma que estos hombres lo hicieron, pero muy pocos pueden arrepentirse como ellos lo hicieron. Es decir, aunque los creyentes bíblicos cayeron en el pecado ocasionalmente, en realidad lo aborrecían. Del mismo modo, los creyentes deben aborrecer el pecado y desear alejarse de él.
  1. Estos creyentes no permanecieron en el pecado. Pecaron en ocasiones pero no vivían en el pecado. Y aún cuando pecaron, no lo hicieron de todo corazón. Satanás desea que los creyentes pequen tan seguido a fin de que se acostumbren al pecado, quiere que se sientan a gusto pecando. Esto es muy diferente a la forma en que cayeron David y Pedro. Es necesario recordar que David y los demás creyentes mencionados sufrieron mucho a consecuencia de sus pecados. En el Salmo 51, David dice que le fue tan doloroso como la fractura de un hueso. (Sal. 51:8) Y Dios le sentenció como consecuencia de su falta diciéndole que siempre habría violencia en su familia y así ocurrió.
  1. Estos pecados están registrados como una advertencia y ayuda. Por un lado Dios no quiere que los creyentes se desesperen cuando pecan, y por esta razón nos muestra que aún los creyentes más fuertes pecaron. Y por otro lado Dios advierte a los creyentes a no descuidarse en su lucha contra el pecado. Debemos aprender de las caídas de otros, es decir, sus caídas pueden ayudarnos a nosotros a no caer. No hay ninguna seguridad en nuestros años como creyentes ni tampoco en nuestra fidelidad del pasado. Hay gracia y perdón para los que han caído pero también hay disciplina.

“Lávame por completo de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis transgresiones, Y mi pecado está siempre delante de mí. Contra Ti, contra Ti sólo he pecado, Y he hecho lo malo delante de Tus ojos, De manera que eres justo cuando hablas, Y sin reproche cuando juzgas.” Salmo 51.2–4

 Acerca del autor,

watson1Tomás Brooks (1608-1680), fue de los mas conocidos puritanos ingleses. Educado en Cambridge bajo la tutela de otros conocidos teólogos puritanos como Thomas Hooker, John Cotton y Thomas Shepard. En su época fue mas conocido como predicador que como teólogo, tanto así que fue llamado a predicar al Parlamento ingles en 1648. C.H. Spurgeon escribió de el, “Brooks puede remover estrellas con ambas manos, a través de una vista de halcón en fe e imaginación”. Entre sus obras mas conocidos tenemos; “Remedios Preciosos contra las Artimañas del Diablo”, “La llave secreta al cielo”. ‘El cielo en la tierra: Un tratado sobre la seguridad cristiana”, entre otros.

Adaptado de: Thomas Brooks, ‘Precious Remedies against Satan’s Devices’, in The Complete Works of Thomas Brooks, ed. Alexander Balloch Grosart, vol. 1 (Edinburgh; London; Dublin: James Nichol; James Nisbet and Co.; G. Herbert, 1866), 24-27