Que el Señor me prohiba gloriarme en cualquier cosa que no sea Su gracia. En una era en la que todo el mundo busca promocionarse y atraer la atención a si mismo, que el Señor tenga misericordia y nos ayude a traer la atención a El mismo. Que Cristo sea grande y nosotros, como lo que somos, pequeños. Amen.

Es de suma importancia al momento de estudiar las Sagradas Escrituras hacerlo por periodos y géneros, por ejemplo, Pentateuco, Históricos, etc. Esto se relaciona directamente con la importancia de entender las doctrinas Bíblicas a la luz de lo que un cuerpo bíblico, como por ejemplo el Pentateuco, enseña sobre un determinado tópico o tema. Por ejemplo, tomando como caso el Pentateuco, ¿Qué es lo que enseñan el Pentateuco sobre el uso del dinero? ¿Qué es lo que enseña el Pentateuco sobre la Redención? ¿Qué es lo que enseña el Pentateuco sobre la Doctrina del Hombre? Etc. Esta es la manera como debemos estudiar la doctrina bíblica, y luego integrar la enseñanza de los diversos cuerpos de la Escritura en un todo, y solo entonces debemos mencionar lo que la Biblia enseña sobre un determinado tópico. Este ejercicio nos guardara de caer en interpretaciones erradas de las Escrituras, y usar un verso como un pretexto para probar o desacreditar una doctrina.

¿Qué es el Pentateuco?

Aunque a primera vista la respuesta a esta pregunta podría ser contestada de manera directa: “Llamamos Pentateuco a los primeros cinco libros de la Biblia comúnmente atribuidos en su mayoría a Moisés: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio”. Sin embargo, la respuesta al mismo tiempo es mucho más compleja de lo que parece a primera vista. Esto debido a que, a menos de que tengamos un concepto adecuado del Pentateuco, no podremos tener una interpretación adecuada del mismo. Mas aun, a menos que tengamos una interpretación adecuada del Pentateuco, no seremos capaces de predicar fielmente de esta sección de las Escrituras, y mucho menos aplicarlas de manera correcta a las necesidades de nuestra congregación. Quiero ser claro y enfático con esto, las diferentes interpretaciones del Pentateuco parten de diferentes entendimientos de lo que este es. De la misma manera, las diferentes escuelas de interpretación bíblica (Liberalismo, Neo-Ortodoxia, Dispensacionalismo, Teología del Pacto, etc.), interpretan la Biblia de maneras diferentes porque en el fondo su concepción de lo que las Escrituras son es diferente. Es decir, lo que a simple vista parecería ser un problema de Hermenéutica, es, en realidad, uno de Bibliología: ¿Qué son las Escrituras? Mi entendimiento de como debo interpretar las Escrituras se deriva de mi entendimiento de lo que estas son.

Para responder a la pregunta: ¿Qué es el Pentateuco?, debemos responder en primer lugar a la pregunta: ¿Qué son las Escrituras? Esto debido a que antes de definir la parte, es decir el Pentateuco, debemos comenzar teniendo un correcto entendimiento del todo, es decir la Biblia. 

¿Qué es la Biblia?

La Biblia es la Palabra de Dios. La Biblia misma afirma esto en numerosas partes. Sin embargo, tanto un judío como un cristiano, un Mormón, un Católico Romano, un Evangélico Protestante, así como un Testigo de Jehová estarían de acuerdo con esta definición. Elaboremos un poco más esta definición: “La Biblia es la Palabra de Dios, que refleja el carácter de Dios, lo quien Dios es, y la manera como Dios se relación con Su creación, es decir lo que Dios hace.” Sin embargo, al momento de dar cualquier definición de las Escrituras, debemos también proveer una definición de aquel Dios de quien las Escrituras son Su Palabra. Las Escrituras son la Palabra de Dios, si, pero ¿de que Dios? ¿Quién es este Dios? El Dios cristiano. Y, el Dios cristiano se diferencia de todas las demás concepciones de Dios (Ya sea Judía, Mormona, etc.). en que el Dios Cristiano es un Dios trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

¿Qué son entonces las Escrituras? “La Biblia es la Palabra, o Revelación de Dios quien es Padre, Hijo y Espíritu Santo, esto es de Su Carácter, es decir, lo que el Dios Trino es, y de Su obrar, es decir el obrar del Padre, Hijo y Espíritu Santo en relación a Su creación.” Esto es de suma importancia porque de acuerdo a como sea mi entendimiento de Dios será mi interpretación de lo que esta Palabra (Las Escrituras), me dicen y enseñan acerca de El.

¿Quién es Dios?

Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Tres personas, un solo Dios. Existe una unidad intrínseca en esencia en Dios: El Padre, El Hijo y El Espíritu comparten una sola esencia, son un solo Dios, y una sola unidad. Sin embargo, al mismo tiempo, aunque existe una unidad intrínseca entre los miembros de la Trinidad, también existe una diversidad entre los mismos: El Padre no es el Hijo, y el Hijo no es el Padre, ni el Espíritu. Aunque comparten una sola esencia, son personas diferentes. Es decir, que, aunque existe una unidad en el obrar del Padre, el Hijo y el Espíritu, también es posible distinguir entre las operaciones de los mismos en relación a su Creación y en general en cada acto de Dios es posible distinguir el obrar de cada persona de la Trinidad. Por ejemplo en la redención, fue el Hijo el que murió en la Cruz, no el Padre, fue el Padre el que derramo su ira sobre el Hijo, no el Espíritu; o en la oración, oramos al Padre, en el nombre del Hijo a través del Espíritu; o para citar otro ejemplo, es el Padre quien elije, el Hijo quien redime y el Espíritu quien Santifica, etc.

Y alguien se preguntará, ¿Y que tiene que ver esta definición de la Trinidad con nuestro estudio del Pentateuco? Es absolutamente vital. Es absolutamente relevante que entendamos que cuando hablamos de las Escrituras, y por consecuencia del Pentateuco, estamos hablando de un Escrito que refleja lo que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son su ser y al mismo tiempo su accionar en el mundo. A menos de que comprendamos esto nuestra interpretación, y por consiguiente aplicación del Pentateuco será similar a la de un Judío, por ejemplo, o la de un Teólogo Liberal o incluso un Mormón. Lamentablemente, la interpretación de muchos cristianos del Pentateuco en la actualidad es mas similar a la de un Judío Ortodoxo, quienes adoran a un dios diferente del Dios que los Cristianos adoramos, que a la de un Cristiano.

¿Qué son lo que las Escrituras revelan?

Si bien es cierto que las Escrituras dan testimonio de este Dios Trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo, la manera como este Dios ha escogido revelarse a sí mismo en las Escrituras ha sido a través de la persona, mensaje y obra de Cristo Jesús. Cristo Jesús es la revelación de Dios mismo. Esta es la diferencia a la pregunta: ¿Cuál es el personaje principal de las Escrituras? La manera suprema como Dios ha se revelado a sí mismo en el Nuevo Testamento es a través de la persona del mesías Cristo Jesús.

Hebreos 1.1–3 Dios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetas,en estos últimos días nos ha hablado por SuHijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas, por medio de quien hizo también el universo. Él es el resplandor de Su gloria y la expresión (representación) exacta de Su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de Su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, el Hijo se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.”

Es decir, que la manera como conocemos de manera suprema y mas clara el carácter de Dios es través del conocer el carácter del Hijo, Cristo Jesús, quien mas clara y supremamente por excelencia me revela quien Dios es. ¿Quieres conocer a Dios? Conoce a Cristo. Es realmente triste como alguien puede predicar, por ejemplo de Levítico o Éxodo, sin siquiera mencionar al personaje central de los mismos, y acerca de quien Levítico y Éxodo dan testimonio: Cristo Jesús. Digo esto con mucho respeto y humildad, pero considero que esta es una de las diferencias primarias entre la Teología del Pacto y el Dispensacionalismo, en su forma clásica, que mientras el primero tiene a Cristo como centro de las Escrituras, el segundo tiene a la Nación de Israel.

¿Quién es el personaje central, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento?

Cristo es el personaje principal de todas las Escrituras, esto es tanto del Antiguo como el Nuevo Testamento. Un Antiguo Testamento que no tenga a Cristo como personaje principal será solo una colección de historias desconectadas tomadas como ejemplo moral, o Judaísmo Ortodoxo, será todo menos cristianismo. Este fue el entendimiento no solo de nuestro Señor, sino también de los apóstoles. La interpretación que los autores del Nuevo Testamento hacen del Antiguo es a través de los lentes de Cristo. Es decir que la manera como ven el Antiguo Testamento es a través de los lentes de la persona, mensaje y obra de Cristo. El Antiguo Testamento es la promesa acerca de Cristo, el Nuevo el cumplimiento. Mientras que el Antiguo Testamento mira hacia delante, el Nuevo Testamento hacia atrás. (Col. 2:16-17; Heb. 8:5, 10:1).  Observen como Pablo describe esto:

Romanos 1.1–3 Pablo, siervo de Cristo Jesús (el Mesías Redentor), llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio (las buenas nuevas) de Dios,que El ya había prometido por medio de Sus profetas en las Sagradas Escrituras. Es el mensaje acerca de Su Hijo, que nació de la descendencia de David según la carne.

Pablo afirma que el Evangelio mismo es una persona, y que esta persona había sido prometida a lo largo de las Escrituras, es decir, el Antiguo Testamento. Este no era solamente el entendimiento de Pablo, sino también de nuestro Señor Jesucristo mismo.

Lucas 24.25–27 Entonces Jesús les dijo: “¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! “¿No era necesario que el Cristo (el Mesías) padeciera todas estas cosas y entrara en Su gloria?” Comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les explicó lo referente a El en todas las Escrituras.

Cristo explica a sus discípulos lo concerniente a Él en todas las Escrituras, desde el principio hasta el fin el gran y único mensaje del Antiguo Testamento es acerca de la persona, obra y mensaje de Cristo Jesús. La autoridad de las Escrituras yace en la afirmación de Cristo de ser verídicas. Es Cristo quien autentifica a las Escrituras. ¿Creo que la Biblia es la Palabra de Dios porque la Biblia lo dice? Ciertamente no, creo que la Biblia es la Palabra de Dios porque Cristo lo dice.[1]Cristo es nuestra base, fundamento y principio hermenéutico unificador de las Escrituras. El mismo concepto es mencionado en Juan 5:39-40, donde Cristo menciona que las Escrituras son las que dan testimonio de Él.

¿Por qué es esto importante?

Porque nuestra interpretación de las Escrituras está intrínsecamente ligadas a nuestro entendimiento de las mismas. Es decir, que si, por ejemplo, supongamos que soy un ateo, y mi entendimiento del Pentateuco es puramente racional, es decir que lo veo solamente como cualquier otro libro de literatura, entonces mi interpretación del mismo será muy diferente a el que llegara una persona que lo lee pensando en que este no es solamente como cualquier otro libro, sino que el mismo es la revelación de Dios en Cristo Jesús. O, por ejemplo, tomemos un judío, ¿como leería un Judío el Pentateuco?  Veamos lo que nos diría Pablo sobre como leerían los Judíos el Pentateuco:

 2 Corintios 3.14–16 Pero el entendimiento de ellos se endureció. Porque hasta el día de hoy, en la lectura del antiguo pacto (testamento) el mismo velo permanece sin alzarse, pues sólo en Cristo es quitado. Y hasta el día de hoy, cada vez que se lee a Moisés, un velo está puesto sobre sus corazones. Pero cuando alguien se vuelve al Señor, el velo es quitado.

 Juan 5.45–47 “No piensen que Yo los acusaré delante del Padre; el que los acusa es Moisés, en quien ustedes han puesto su esperanza. “Porque si creyeran a Moisés, me creerían a Mí, porque de Mí escribió él. “Pero si no creen sus escritos, ¿cómo creerán Mis palabras?”

Si Cristo no es el personaje central de las Escrituras, entonces otra cosa lo será, ya sea la Nación de Israel, o una forma de liberación de la Pobreza, o los Marginados, o lo que sea. Porque si al momento de interpretar el Pentateuco, nuestra interpretación es exactamente igual a la manera como lo interpretaría un Judío, un Ateo o incluso un Mormón, entonces esto representa un grave problema. Este era, justamente el problema con los Fariseos. No era que no sabían acerca del Pentateuco, de hecho, muchos de ellos lo habían memorizado por completo. Su problema era que lo leían pero que no veían a Cristo en él, y por lo tanto no entendían su significado real. Este, lamentablemente, sigue siendo el gran problema en nuestros pulpitos latinos domingo tras domingo, hay moralidad, prosperidad, psicología, hay casi todo, menos Cristo.

Mas artículos sobre el tema aquí. 

Mas artículos del autor aqui.

Acerca del autor:
Daniel CaballeroDaniel Caballero nació en Lima, Perú. BSc.Universidad Nacional Agraria La Molina.BA, Seminario Teológico Bautista (Lima); Postgrado en Teología, The London Theological Seminary (Londres), ThM-Teologia Histórica., Westminster Theological Seminary (PA-USA). En la actualidad se encuentra cursando estudios doctorales en Inglaterra sobre Historia de Post-Reforma (siglo XVII y XVIII). Especialización en John Owen y Puritanismo ingles. Daniel ha escrito numerosos artículos sobre puritanismo, teología bíblica y cultura. Su campo de especialización es en estudios de la Reforma y Post-Reforma (Puritanismo). Ha vivido por casi nueve años en Inglaterra, donde tuvo la oportunidad de profundizar estudios Teológicos. Es misionero enviado de Inglaterra para el servicio en desarrollo de educación teológica en Perú. Actualmente vive en Londres, Inglaterra. Tiene experiencia desde muy joven en educación teológica.

Notas:

[1]Alex Motyer, Look to the Rock: An Old Testament Background to our Understanding of Christ(Grand Rapids, MI: Kregel, 1996), 21-22