Los puritanos nos muestran la importancia de perseverar en la enseñanza (catequizacion) de la congregación de tu propia iglesia y tus vecinos. Como los reformadores, los puritanos eran catequistas. Creían que los mensajes del púlpito debían ser reforzados con un ministerio personalizado a través de la catequesis (enseñanza) – la instrucción en la doctrina de las Escrituras utilizando catecismos. La catequización puritana era importante en varias maneras:

  • Decenas de puritanos alcanzaron a los niños y los jóvenes por medio de la Escritura de libros de catecismo que explicaban doctrinas cristianas fundamentales mediante preguntas y respuestas basadas en la Escritura.28

Por ejemplo, John Cotton tituló su catecismo, Leche para niños, sacada de los pechos de ambos Testamentos.29Otros puritanos incluyeron en los títulos de sus catecismos expresiones tales como “los puntos principales y fundamentales”, “la suma de la religión cristiana”, las “cabezas principales” o “primeros principios” de la religión y “el ABC del cristianismo”. Ian Green muestra el alto nivel de continuidad que existe en los libros de catecismo puritanos en cuanto a las fórmulas y los tópicos como el Credo de los Apóstoles, los Diez Mandamientos, el Padrenuestro, los sacramentos. Green continúa sugiriendo incluso, que no hay discrepancia substancial entre el simple mensaje de muchas de las obras básicas y el contenido más difícil de los catecismos más sofisticados.30 En diferentes niveles en la iglesia como en los hogares de los hermanos de la congregación, los ministros puritanos catequizaban para explicar las enseñanzas fundamentales de la Biblia, para ayudar a los jóvenes a memorizar la Biblia, para hacer los sermones y los sacramentos más comprensibles, para preparar a los niños de la familia del pacto para la confesión de fe, para enseñarles a defender su fe contra el error y para ayudar a los padres a enseñar a sus propios hijos.31

  • El catecismo estaba relacionado con ambos sacramentos.

Cuando el Catecismo Mayor de Westminster habla de “aprovechar” de nuestro bautismo, se refiere a una obligación de instrucción de por vida, en la que los catecismos, tales como el Catecismo Menor, juegan un rol importante.32William Perkins dijo que el ignorante debería memorizar su catecismo, El Fundamento de la Religión Cristiana, para poder estar “preparado para recibir la Cena del Señor con comodidad”. Y William Hopkinson escribió en el prefacio de Una Preparación para el Modo de Vidaque trabajaba arduamente para dirigir a sus catecúmenos “en la celebración correcta de la Cena del Señor, una confirmación especial de las promesas de Dios en Cristo.”33

  • El catecismo mejoraba la adoración en familia.

Cuanto más opuestos los esfuerzos públicos de los puritanos para purificar la iglesia, más se volvían hacia el hogar como bastión para la instrucción y la influencia religiosa. Escribieron libros sobre la adoración en familia y la “orden divina del gobierno de la familia”. Robert Openshawe escribió un prefacio para su catecismo con una llamada “a aquellos que tienen por costumbre preguntar cómo debemos pasar las largas tardes de invierno, dedíquense a cantar salmos y a enseñar a tu familia y a orar con ellos”.34En tiempos de la Asamblea de Westminster en 1640, los puritanos consideraban la falta de devocionales familiares y de catecismo como una evidencia de una vida no convertida.35

  • Catequizar era un seguimiento a los sermones y una manera de alcanzar a los vecinos con el evangelio.

Joseph Alleine, según informes, dio seguimiento a su trabajo de los domingos en los cinco días de la semana catequizando a miembros de la iglesia y extendiendo el evangelio a la gente con la que se encontraba en la calle.36 Richard Baxter, cuya visión sobre la catequización está expuesta en El Pastor Renovado, dijo que llegaba a la dolorosa conclusión de que:

Algunas personas ignorantes, que han sido oyentes sin provecho durante tanto tiempo, tienen más conocimiento y remordimiento de conciencia en media hora de instrucción personal que en diez años de predicación pública.37 

Por consiguiente, Baxter invitaba gente a su casa cada jueves por la tarde para discutir y orar por la bendición sobre los sermones del domingo anterior.

  • Catequizar era útil para examinar la condición espiritual de las personas, y para animarles y amonestarles a ir a Cristo.

Baxter y sus dos ayudantes pasaban dos días completos de cada semana catequizando a los hermanos de la congregación en sus casas. Packer concluye:

La contribución principal de Baxter en el desarrollo de los ideales puritanos para el ministerio fue la mejora de la catequización personal, de una disciplina preliminar para niños, a la categoría de ingrediente permanente en el evangelismo y el cuidado pastoral para todas las edades.38

Las iglesias y las escuelas puritanas consideraban la instrucción del catecismo tan importante que algunos incluso ofrecían catequistas oficiales. En la Universidad de Cambridge, William Perkins sirvió como catequista en Christ’s College y John Preston en Emanuel College. El ideal puritano, de acuerdo con Thomas Gataker, era que una escuela fuera una “iglesia pequeña” y que sus profesores fueran “catequistas personales”.39

El ministerio puritano, seguido de la predicación, la amonestación pastoral y el catecismo, requerían tiempo y habilidad.40Los puritanos no buscaban conversiones rápidas y fáciles; se comprometían a desarrollar creyentes duraderos cuyos corazones, mentes, voluntades y afecciones eran ganados para el servicio de Cristo.41El duro trabajo del catequista puritano era grandemente recompensado. Richard Greenham afirma que la enseñanza del catecismo fortalece la iglesia reformada y hace mucho daño al catolicismo romano.42 Cuando Baxter se instaló en Kidderminster en Worcestershire, quizás una familia de cada calle honraba a Dios en el devocional en familia; al final de su ministerio allí, había calles en las que cada una de las familias lo hacía. Podía decir que de los seiscientos convertidos que fueron traídos a la fe bajo su predicación, no podía mencionar ninguno que hubiera vuelto a las viejas formas del mundo.

Conclusion.

Timoteo, confío en haberte dado suficientes razones para perseverar en la lectura de los puritanos. Te recomendaría que siempre estés leyendo al menos un libro puritano durante tú devocional o tu tiempo libre. Deja que los puritanos te persuadan por medio del ejemplo y del precepto a perseverar en la piedad, la predicación y en catequizar, incluso cuando no encuentres fruto. “Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás”. (Eclesiastés 11:1)

Joel R. Beeke

Adaptado de: Joel Beeke, “Aprende de Los Puritanos I,” en Querido Timoteo: Cartas Sobre El Ministerio Pastoral, ed. Thomas K. Ascol (Graham, NC: Publicaciones Faro de Gracia, 2011), 177-180.

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Sobre el autor:

joel-beeke_profile-369x424-c-defaultJoel Beeke (1952-), realizo estudios en Western Michigan University(BA), Thomas Edison College, Netherlands Reformed Theological School, Westminster Theological Seminary(PhD). Joel Beeke es pastor en la Iglesia ‘Congregacion Reformada Heritage Netherlands’ en Michigan (US), y presidente del Seminario Teologico Reformado Puritano, donde es profesor de Teologia Sistematica y Homiletica. Es también editor de ‘Puritan Reformed Journal’, y ha escrito y editado alrededor de ochenta libros y escrito mas de 2500 articulos  academicos en libros, enciclopedias, revistas teologicas, etc. Esta casado con Mary, y tiene tres hijos: Calvin, Esther and Lydia. Joel Beeke es uno de los representas de la Teologia Reformada mas conocido a nivel mundial. Entre sus publicaciones es español tenemos “La espiritualidad puritana y reformada: Un estudio teológico y práctico tomado de nuestra herencia puritana y reformada.”(2008); “La lucha contra Satanas: Conociendo al enemigo sus debilidades, estrategias, y derrota.” (2008), etc.

Notas:

28Véase “Catequistas y Catecismos de la Nueva Inglaterra Primitiva” (disertación del Director de Enseñanza Religiosa, Boston University, 1934); Educación Religiosa y Moral, Paterson, “Estudio sobre los Catecismos del periodo de la Reforma y la Post-Reforma” (tesis de Máster, Durham University, 1981); P. Hutchinson, “Cambio Religioso: El Caso del Catecismo Inglés, 1560–1640” (disertación de Doctorado, Standford University, 1984); Ian Green, El ABC del Cristiano: Catecismos y Catequizando en Inglaterra ca. 1530–1740(Oxford: Clarendon Press, 1996).

29John Cotton, Leche para niños, sacada de los pechos de ambos Testamentos(Londres, 1646).

30Ian Green, El ABC del Cristiano(Oxford: Claredon Press, 1996), 557–70.

31Cf. W.G.T. Shedd, Homilética y Teología Pastoral(1867; reimpresión, Londres: Banner of Truth Trust, 1965), 356–75.

32La Asamblea de Westminster quería establecer un mismo catecismo y una confesión de fe para Inglaterra y Escocia, sin embargo, se siguieron escribiendo una serie de catecismos después de que el borrador de los estándares de Westminster fuera redactado. Véase J. Lewis Wilson, “Catecismos, y su Uso entre los Puritanos”, en Un Alto Propósito Inquebrantable(Londres: Conferencia de Estudios Puritanos y Reformados, 1966), 41–42.

33William Hopkinson, Una Preparación para el Modo de Vida, con una Dirección para el Buen Uso de la Cena del Señor(Londres, 1583), sig. A.3.

34Robert Openshawe, Preguntas y Respuestas Cortas(Londres, 1580), A.4.

35Wilson, “Catecismos, y Su Uso entre los Puritanos”, 38–39.

36C. Stanford, Joseph Alleine: Sus Compañeros y Sus Tiempos(Londres, 1861).

37Richard Baxter, Gidlas Salvianus: El Pastor Reformado: Mostrando la Naturaleza de la Obra Pastoral(1656; reimpresión Nueva York: Robert Carter, 1860), 341–468.

38Packer, En Búsqueda de la Piedad, 305.

39Thomas Gataker, El Instructor de David(Londres, 1620), 18; véase también B. Simon, “Las Escuelas de Leicestershire 1635–40”, Diario Británico de Estudios Educacionales(Nov. 1954):47–51.

40Thomas Boston, El Arte de Pescar Hombres: Una Visión Puritana del Evangelismo, introducción, J.I. Packer (reimpresión Fearn, Ross-shire: Christian Focus 1998), 14-15.

41Thomas Hooker, El Pobre Cristiano Dudoso Atraído por Cristo(1635; reimpresión Worthington, PA: Maranatha, 1977).

42Richard Greenham, Una Forma Breve de Catecismo(Londres: Richard Bradocke, 1599).