08-La Era Moderna (s. XIX)

Quién fue J.C. Ryle, y por qué deberías leerlo? por Daniel Caballero

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Este articulo es tomado del libro: Jaime D. Caballero, “Introducción””, en J.C. Ryle, Grandes Lideres del Siglo XVIII: Una Era de Avivamientos (Lima, Peru: Teologia para Vivir, 2019), 17-26. Mas detalles del libro, aqui.

Quizá no hubo un promotor más grande de la piedad puritana a través de sus escritos en el siglo XVIII que J.C. Ryle.[1] J.I. Packer, menciona que fue Ryle a través de sus escritos, y en especial a través de su libro La santidad, quien popularizó los conceptos y la teología para la vida cristiana de Owen para la Inglaterra del siglo XIX.[2] Como tal, Ryle pertenece a aquella genera generación de gigantes del pasado en vías de extinción en la actualidad. Quizá la mayor diferencia entre aquella generación y la nuestra puede resumirse en una palabra: madurez. 

Infancia temprana y familia 

John C. Ryle nació el 10 de mayo de 1816 en Macclesfield, en Cheshire, Inglaterra. Fue el hijo mayor de John Ryle, un banquero rico y parlamentario en el gobierno británico, y Susana Ryle, la hija de Charles Hunt de Wirkworth. Ryle pertenecía a una familia política y económicamente poderosa. Fue educado en el internado más prestigioso de Inglaterra, el famoso Eton College, lugar donde los príncipes y la nobleza británica estudiaban. Después de finalizar sus estudios en Eton, Ryle inició estudios en la Universidad de Oxford, donde se preparó para seguir la carrera de político en el parlamento británico. Obtuvo su B.A. a los 20 años en 1836, y más adelante un M.A. Posteriormente le sería otorgado un Doctorado Honorario en 1880.  

       Ryle nació en una familia cristiana devota. La primera conversión en la familia tuvo lugar con sus abuelos después de oír la predicación de John Wesley en Macclesfield. Para el momento del nacimiento de Ryle, su familia había sido metodista por dos generaciones.  

Conversión (1837)

Fue durante su tiempo de estudios en Eton College, antes de ir a la Universidad de Oxford, que Ryle obtuvo un profundo conocimiento de los 39 artículos de la Iglesia de Inglaterra, así como la historia y la teología protestante. Sin embargo, Ryle aún no era creyente y el estudio de la teología era solamente una disciplina académica que debía dominar para poder aspirar a una beca de estudios en la Universidad. Fue durante su etapa en Eton que uno de sus mejores amigos, Algernon Coote, un cristiano devoto, continuamente le exhortaba a pensar en temas de índole espiritual, a orar, y a arrepentirse de sus pecados y confiar en Cristo para salvación.[3]

       Aunque Ryle había crecido en una familia cristiana devota, y había estudiado la teología e historia cristiana como disciplinas académicas, aún no había experimentado una conversión. No fue sino hasta que llego a la Universidad de Oxford que Ryle experimento una conversión. Fue a través de una visita a la capilla un domingo por la tarde donde escuchó un sermón basado en Efesios 2:8-9 que el Señor uso para traer convicción de pecado y salvación en Cristo Jesús. Ryle nos proporciona un relato de su conversión en su autobiografía, después de escuchar el sermón:

Nada me parecía más claro y con colores más vividos que mi propia pecaminosidad, la hermosura de Cristo, lo valioso de la Biblia, y la absoluta e imperante necesidad de salir de este mundo, de nacer de nuevo, y de la enorme y absurda tontería que es la doctrina de la regeneración bautismal. Todas estas cosas aparecieron como un rayo de manera repentina, como un rayo de sol en la oscuridad, en aquel invierno de 1837, y desde entonces se han quedado para siempre en mi mente. Hay mucha gente que le daría a esta experiencia una explicación racional de mil maneras. Mi propia experiencia es que no se le puede dar ninguna explicación racional, sino solamente aquella que se da en las Escrituras. Esto es lo que las Escrituras llaman “conversión” o “regeneración”. Antes de esto, yo estaba muerto en mis pecados, en camino al infierno, pero desde ese entonces estoy vivo, y poseo la esperanza celestial. Nada en mi mente puede explicar este hecho, sino solamente la gracia soberana de Dios. Este fue el más grande cambio y evento en mi vida, y ha permanecido como una influencia permanente por el resto de mi vida.[4]

El Señor obra a través de las circunstancias para llevar a cabo sus propósitos y planes en el mundo, de tal manera que ninguno de sus planes será jamás frustrado. Hubo dos eventos cruciales que llevaron a Ryle a entrar al ministerio pastoral. El primero fue su conversión en 1837 a los 21 años. Y el segundo fue una crisis financiera en su familia. 

       Después de terminar sus estudios en la Universidad de Oxford, Ryle regreso a Macclesfield para ayudar a su padre en los negocios y la administración del banco, con el fin de prepararse para seguir una carrera en la política. Sin embargo, debido a una crisis financiera, el padre de Ryle perdió la mayoría de sus riquezas en 1841. Esto produjo un profundo impacto en la vida del joven John. Ryle, vio su futuro como político frustrado. Dios uso estos dos eventos en la vida de Ryle, su conversión y perdida de la fortuna familiar, para cambiar de rumbo la dirección de su vida. 

Ordenación e inicios en el ministerio pastoral (1842-1861)

Si alguien tenía las credenciales humanas para llegar a tener éxito y una posición importante era J.C. Ryle. Era un joven brillante, había recibido la mejor educación disponible de su tiempo, y tenía contactos con gente rica y poderosa en Inglaterra. Después de la perdida de las riquezas de su padre, Ryle llego a la convicción de que la voluntad de Dios no era que estuviera involucrado en la política, sino en el ministerio pastoral. Ryle fue ordenado en la Iglesia Anglicana en 1842 a los 26 años. Más adelante sería nombrado obispo en el recién creado obispado de Liverpool en 1880 cuando tenía 64 años, puesto que conservo hasta poco antes de su muerte en 1900 a los 84 años.[5]

       El primer pastorado de Ryle fue en la Iglesia de Exbury, en Hampshire (1841-1842). Exbury era una comunidad rural conformada mayormente por granjeros, agricultores y ganaderos, la mayoría de ellos con una educación muy básica. Sin embargo, no hay un ápice de desdén u orgullo de Ryle hacia su congregación. Ryle, había sido educado en el colegio más prestigioso de Inglaterra, recibido la mejor educación posible en Oxford, y venía de una familia rica se encontraba ministrado en un contexto muy diferente al que estaba acostumbrado. Sin embargo, la Iglesia pronto se lleno para escuchar al joven predicador que predicaba de Cristo en los términos más simples y sencillos.[6] Ryle se dedicó por completo a la labor pastoral y a la predicación en los dos años que fue pastor en Exbury. 

       A pesar de haber recibido la mejor educación posible, Ryle no se consideraba a sí mismo demasiado calificado para ser pastor entre gente sencilla y sin mayores conocimientos. Todo lo contrario. Es triste y contradictorio cuando un joven sin muchos recursos obtiene un poco de preparación teológica básica, a veces en el extranjero, y luego busca ser pastor en una iglesia grande o en el extranjero porque su pequeño pueblo de la selva o la sierra ahora son muy poco para él. La experiencia de Lloyd-Jones, quien había también recibido la mejor educación en Londres de su tiempo, fue similar a la Ryle. Que el Señor nos guíe a aprender del ejemplo de Ryle. 

       El segundo pastorado de Ryle se llevo a cabo en la Iglesia de St. Thomas en Winchester (1843-1844). El nuevo pastorado en Winchester presentó retos aún mayores que los que había experimentado en Hampshire. Ryle describe la condición espiritual de la Iglesia como “estando claramente en un estado de muerte espiritual”. Durante los dos años de ministerio en St. Thomas, Ryle tomó una serie de medidas importantes, como la reconstrucción del edificio de la Iglesia, el establecimiento de estudios bíblicos durante la semana en los colegios, entre otros. Para el tiempo que terminó su pastorado en St. Thomas, la iglesia disfrutaba de una nueva vitalidad producida por la enseñanza sistemática de la Palabra de Dios.[7]

       El tercer pastorado de Ryle se llevo a cabo en Helmingham, en Suffolk (1845-1860). Esta fue la etapa en la que Ryle más creció ministerialmente, fue también durante este tiempo que contrajo matrimonio con Matilda Charlotte Luisa en 1845, y con quien tuvo una hija, Georgina Matilda. Sin embargo, su esposa Matilda murió dos años después como consecuencia de algunas complicaciones en el parto de su hija. Ryle se volvió a casar nuevamente en 1850 con Jessie Elizabeth con quien tuvo tres hijos, Reginald John, Herbert Edward y Arthur Johnston, y una hija Jessie Isabella. Sin embargo, su matrimonio dura poco más de diez años. Jessie, la segunda esposa de Ryle murió en 1860. Su salud se había debilitado mucho como consecuencia de los partos. 

       Fue durante sus años en Helmingham que Ryle desarrollo importantes conexiones con varios ministros en Inglaterra e inició su carrera como escritor. Ryle no pretendía ser un escritor profesional o escribir para un público académico. La manera como comenzó fue simplemente escribiendo un folleto evangelístico. Su primer folleto evangelístico llevaba el título Tengo algo que decirte, y estaba basado en uno de sus sermones evangelísticos. Tan sencillo como eso. 

       La mayoría de sus libros son recopilaciones de sus sermones, y el libro que usted tiene en sus manos es una recopilación de ensayos que escribió para un periodo local. Ryle fue ante todo un pastor, que buscaba a través de sus escritos llevar el evangelio al hombre común. Fue durante este tiempo que sus Pensamientos expositivos sobre los Evangelios fue publicado, gozando de una gran popularidad al momento de su publicación. El propósito de Ryle era hacer conocido entre el pueblo evangélico ingles la gran herencia puritana y reformada que muchos ignoraban.  

El pastorado en Stradbroke (1861-1880)

Ryle contrajo matrimonio nuevamente en 1861 con Henrietta, un año después de la muerte de su segunda esposa. Henrietta fue su tercera y última esposa, y ayudó a Ryle en las labores del hogar, la crianza de sus hijos, así como el ministerio en la Iglesia tocando el piano y estando a cargo de la escuela dominical. 

       Fue durante su tiempo en Stradbroke que Ryle llegó a ser conocido nacionalmente debido a la popularidad de sus escritos, pero también por su defensa de los principios evangélicos dentro de la Iglesia Anglicana en contra de creciente movimiento de liberalismo teológico dentro del anglicanismo. Ryle se convirtió en el más grande defensor de a ortodoxia evangélica dentro de la Iglesia anglicana en el siglo XIX. Aunque ya había alcanzado una posición de popularidad nacional, no tenía miedo de ofender a aquellos que negaban verdades de la fe cristiana, como la salvación por sola fe, o la justificación, o la doctrina del infierno. Por ejemplo, sobre este último punto Ryle escribe:

Si no crees en el infierno, desatornillas, desestabilizas y desprendes todo en la Escritura. Incluso, también podrías tirar tu Biblia al mismo tiempo.[8]

Comentarios como este disgustaban profundamente a la rama liberal dentro de la Iglesia anglicana. Ryle se veía a sí mismo como continuando el legado que sus antepasados reformadores y puritanos le habían dejado. Uno de los puntos esenciales de este legado reformado era la lucha por el verdadero mensaje del evangelio. Paul S. Lamey escribe sobre este punto:

Ryle creía que su ministerio se erigía en la tradición y el legado de hombres como John Fox, quien escribió una crónica de la persecución que sufrieron los primeros reformadores ingleses. Ryle buscaba que este legado no se pierda a través de versiones revisionistas de la historia dentro de la Iglesia Anglicana. Algunas de las vidas que Ryle buscaba dar a conocer venían de aquella tradición tan amplia y diversa conocida como los Puritanos. Ryle muestra una gran apreciación por los Puritanos, mientras que al mismo tiempo mantiene el balance y es cuidadoso. Donde los puritanos son débiles, no tiene duda en mostrar sus inconsistencias. Sin embargo, donde son fuertes y resaltan, se muestra ávido en dar conocer sus enseñanzas. [9]

Obispado en Liverpool (1880-1900)

Ryle se mudó a Liverpool en 1880, y permaneció ahí hasta su muerte en 1900 a los 84 años. Henrietta, esposa de Ryle, murió en 1889. En 1900, a los 84 años de edad, Ryle aún se encontraba llevando a cabo un ministerio vigoroso en el obispado de Liverpool, dedicado de lleno a la predicación y enseñanza de la Palabra de Dios. Sin embargo, sufrió un derrame cerebral en marzo que le impidió seguir ejerciendo sus labores como obispo. Fue trasladado inmediatamente al pequeño pueblo de Lowestoft en Suffolk, una pequeña, tranquila y hermosa comunidad cerca al mar, para favorecer su descanso y recuperación. Sin embargo, el derrame cerebral había deteriorado su salud considerablemente y murió poco tiempo después. Fue enterrado en el cementerio de All Saint’s en Chidwall, junto a su tercera esposa Henrietta. Su cuerpo descansa ahí hasta el día de hoy, esperando la resurrección de los muertos. 

       Durante todo su ministerio Ryle buscó alcanzar con el evangelio al hombre común a través de la predicación y sus escritos, por esto deliberadamente se esforzaba por escribir de una manera simple, clara y sencilla. El estilo simple y claro de Ryle se debe a dos factores. En primer lugar, su convicción era de que la Palabra de Dios buscaba alcanzar al hombre común y había sido inspirada de tal manera que incluso las personas más sencillas podían entender su mensaje básico, por lo cual los escritos de la Iglesia debían buscar también ser entendidos. El propósito era cambiar vidas y no impresionar con una aparente erudición a la comunidad académica. 

       En segundo lugar, el contexto en el cual Ryle ministraba, la ciudad de Liverpool, era uno de los lugares más difíciles de la Inglaterra del siglo XIX. Liverpool era uno de los principales puertos ingleses, con todos los vicios que caracterizaban a una ciudad portuaria, como la prostitución y alcoholismo. Mas aún, al ser una de las ciudades geográficamente más cercanas a Irlanda, Liverpool recibió durante la mayor parte del siglo XIX una oleada constante de inmigrantes irlandeses, la mayoría de ellos sin mucha educación y en pobreza extrema. El público de Ryle no eran banqueros londinenses, o eruditos en Oxford, sino obreros de fábricas, shombres de campo y gente común. Sus escritos buscaban alcanzar lo mejor pudiera a ese público, explicando verdades profundas de manera simple y sencilla. 

Conclusión

La grandeza y genialidad de Ryle es doble. Por un lado, su genio radica en su habilidad para explicar intrincadas doctrinas bíblicas de tal manera que sean comprensibles al hombre común, y por otro, su valentía al confrontar y defender las verdades esenciales del Evangelio. Sencillez y valentía son las dos características principales del ministerio de Ryle. Sencillez y claridad, pero sin dejar de lado una profunda erudición y conocimiento de los temas que trataba. Valentía y denuedo en la defensa del Evangelio, pero sin dejar de lado el amor y compasión pastoral y la búsqueda de la unidad de la Iglesia. Andrew Atherstone señala sobre este aspecto de la vida de Ryle: 

Fue valiente en señalar los pecados de su tiempo, y anunciar que algunas de las dificultades que Inglaterra vivía se podían deber a un juicio de Dios por su pecado. [10]

Si más cristianos en Latinoamérica pudieran emular este ejemplo de Ryle sin duda nuestras iglesias crecerían en madurez. Haríamos bien en meditar en estas palabras de Ryle mientras leemos esta obra: La verdadera santidad … es mucho más que lágrimas, y suspiros, y emociones corporales, y un pulso acelerado, y un sentimiento apasionado de apego hacia nuestros predicadores favoritos y nuestro propio partido religioso, y una disposición de discutir con todos los que no estén de acuerdo con nosotros.… Violencia santa, conflicto, guerra, lucha, vida de soldado, combate, son considerados características del verdadero cristiano.[11] La verdadera santidad no hace que el cristiano evada las dificultades, sino que las enfrente y las venza. Cristo quiere que su pueblo muestre que su gracia no es simplemente una planta de invernadero, que sólo puede crecer al abrigo de un refugio, sino un árbol robusto que puede florecer en todas las instancias de la vida.[12]

Mas artículos del autor aqui.

Daniel Caballero.

Daniel Caballero

Acerca del autor:
Daniel Caballero nació en Lima, Perú. BSc. Universidad Nacional Agraria La Molina. BA, Seminario Teológico Bautista (Lima); Postgrado en Teología, The London Theological Seminary (Londres), ThM-Teologia Histórica., Westminster Theological Seminary (PA-USA). Esta por iniciar estudios doctorales en Inglaterra sobre Historia de la Reforma (siglo XVI) y Post-Reforma (siglo XVII). Especialización en John Owen y Puritanismo ingles. Daniel ha escrito numerosos artículos sobre puritanismo, teología bíblica y cultura. Su campo de especialización es en estudios de la Reforma y Post-Reforma (Puritanismo). Ha vivido por casi siete años en Inglaterra, donde tuvo la oportunidad de profundizar estudios Teológicos. Es misionero enviado de Inglaterra para el servicio en desarrollo de educación teológica. Actualmente vive en Cork, Irlanda. Tiene experiencia desde muy joven en educación teológica. Esta casado con Ellie.


           [1] Don J. Payne, The theology of the christian life in J. I. Packer’s thought : theological anthropology, theological method, and the doctrine of sanctification (Milton Keynes, UK: Paternoster, 2006), 58.

           [2] Discipleship Journal, Issue 10 (July/August 1982) (NavPress, 1982), 42.

           [3] P. J. Cadle, «Ryle, John Charles», ed. Timothy Larsen et al., Biographical dictionary of evangelicals (Leicester, England; Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 2003), 573.

           [4] Peter Toon, ed., J. C. Ryle: A Self-Portrait, A Partial Autobiography (Swengel, PA: Reiner, 1975), 42-43.

           [5] John Charles Ryle, en The Oxford dictionary of the Christian Church, F. L. Cross y Elizabeth A. Livingstone, eds., (Oxford;  New York: Oxford University Press, 2005), 1441.

           [6] P. J. Cadle, «Ryle, John Charles», ed. Timothy Larsen et al., Biographical dictionary of evangelicals (Leicester, England; Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 2003), 573.

           [7] Algo que el lector debe tener presente es que J.C. Ryle era anglicano. Como anglicano a menudo el destino y tiempo de la parroquia donde un ministro ejercía sus labores pastorales era decidido por el obispo local, y no por la congregación. Esto es diferente, por ejemplo, al sistema de gobierno congregacionalista en el que la congregación es quien llama y establece al pastor. Es por esto que los dos primeros pastorados de Ryle duraron dos años cada uno. La salida de Ryle de las congregaciones no se debió a problemas con la congregación, sino a la manera de operar del sistema de la Iglesia Anglicana. El servir en un contexto diferente, o fuera de su zona de confort, es un entrenamiento excelente para jóvenes pastores.

           [8] J. C. Ryle, Practical Religion: Being Plain Papers on the Daily Duties, Experience, Dangers, and Privileges of Professing Christians (London: Charles Murray, 1900), 463.

           [9] Paul S. Lamey, «Review of Light from Old Times: Or Protestant Facts and Men by J. C. Ryle», ed. Donn R. Arms, The Journal of Modern Ministry 4, n.o 1 (2007): 181.

           [10] Andrew Atherstone, «Divine Retribution: A Forgotten Doctrine?», Themelios 34, n.o 1 (2009): 57.

           [11] J. C. Ryle, Holiness: Its Nature, Hindrances, Difficulties and Roots (London: William Hunt and Company, 1889), xxvi.

           [12] Ibid., 38.

4 replies »

  1. Llegué a Ryle hace un par de años. Pude leer algunos escritos de leer via Kindle. Me sorprendió gratamente la manera simple pero profunda de transmitir las verdades del Evangelio. “Pensamientos para hombres jóvenes”, “Santidad” “El Señor de las olas”, han sido de mucha edificación para mí. Creo que Teología Para Vivir haría un gran servicio a la Iglesia publicando de forma física libros de el 😉
    Bendiciones!

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  2. buenas tardes hermanos creo que hay un error en la redacción donde dice “sus escritos en el siglo XVIII ” debería decir “siglo XIX” ya que el periodo de su nacimiento es de 1816 a 1900 que esa periodo que comprende el siglo XIX y no el siglo XVIII, de la mima manera donde se menciona la fecha de de J.I. Paker su desarrollo ministerial fue en el siglo XX y XXI (1926 – 2020). bendiciones

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    • Gracias, pero creo que no fuimos lo suficientemente claros, o se comprendió mal lo escrito. La mayoría de los escritos de Ryle son sobre el siglo XVIII, aunque Ryle mismo estaba escribiendo en el siglo XIX. Si se fija en la referencia del libro, el titulo es “Grandes Lideres del Siglo XVIII”. Es por eso que dice “sus escritos en el siglo XVIII”, pues la referencia en el libro viene después del titulo mismo, quizá seria mas claro si dijera “sus escritos sobre el siglo XVIII”. Con respecto a Packer, me parece que es mas claro, Packer (quien escribe en el siglo XX), dice que Ryle promovió la piedad en la Inglaterra del siglo XIX, pues justamente fue ese siglo en el que Ryle vivió, “J.I. Packer, menciona que fue Ryle a través de sus escritos, y en especial a través de su libro La santidad, quien popularizó los conceptos y la teología para la vida cristiana de Owen para la Inglaterra del siglo XIX”.No creo que se trate de un error, sino ambigüedad en el mejor de los casos. Saludos,

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