Caballero, Jaime D.

15 Recomendaciones a tener en cuenta al votar, por Daniel Caballero

Es imposible resumir en 1500 palabras una guía completa sobre política desde una perspectiva Cristiana. Sin embargo, dada la coyuntura que el Perú esta viviendo en este momento a puertas de elecciones nacionales, la convulsión política, y el apoyo declarado de un sector de la iglesia evangélica a un candidato particular, creo que es importante mencionar algunas guías. Este articulo de ninguna manera pretende ser un ensayo académico, sino que está basado en los mismos consejos que le he dado a mi familia cuando me han preguntado, ¿Cómo puedo saber por quién debo votar?

1. La política tiene como base la Ley Natural (Revelación General), y no la Ley Redentora (Revelación Especial). 

Este es el punto más importante. El gobierno tiene el propósito de promover el bien, tolerar el mal personal, y castigar el pecado colectivo. Se basa en lineamientos lógicos, históricos, económicos, y sociales que no contradicen las Escrituras, pero que no son las Escrituras (Revelación Especial). Hay excelentes recomendaciones sobre asuntos de Estado en las Escrituras que sin duda deben informar las políticas de una persona piadosa. Sin embargo, el deseo de buscar un verso bíblico para cada política de Estado viene de un mal entendimiento de lo que es el Estado y la Biblia, así también de ociosidad, de no querer pensar, leer, ver lo que ha funcionado en otras naciones, o ver aquello que es lo mejor para el bien común. Recuerda que estás eligiendo un presidente no un pastor. Un presidente no tiene que ser cristiano, de hecho, es casi imposible que lo sea. No tiene que saber de teología, no tiene que ser evangélico. Si un cristiano no estaría dispuesto a votar por un ateo entonces no ha comprendido bien algunas doctrinas esenciales del cristianismo, como la imagen de Dios, la revelación general, la gracia común, y en última instancia el atributo de la bondad, longanimidad de Dios, y su providencia. En el mejor de los casos es un creyente inmaduro. Por otro lado debemos tener en cuenta que la vida privada afecta la vida publica. No buscamos un cristiano, pero tampoco alguien que torturaba a su esposa en el sótano de su casa, vendía armas a la guerrilla colombiana, y enviaba drogas en el cuerpo de soldados caídos usando el avión presidencial, como tenemos experiencia de nuestros presidentes en el pasado. 

2. La Ley Mosaica como paradigma ético. 

Uno de los puntos más esenciales de la Ley Mosaica era el cuidado de lo que el día de hoy llamaríamos “minorías”. Mas de un tercio de las más de 600 leyes se relacionaban con el cuidado de la mujer, el extranjero, y el pobre, porque eran vulnerables y sujetos fáciles de explotación por los ricos y poderosos. Existe mucha discriminación en el Perú hacia el pobre, y migrante de la sierra y selva, así como abuso a las mujeres y niños. Una buena política de estado debe tener en cuenta el cuidado y derecho de las minorías. Esto implica tener una política de estado de cuidado a los pobres, vulnerables, etc. En el caso del Antiguo Testamento, se cobraba un impuesto del 10% para el cuidado de estos. En el caso de la Iglesia Temprana, después de Constantino, la ley era que en cada ciudad que fuera cristiana hubiera una catedral para el cuidado del alma, y al lado de ésta un hospital para el cuidado del cuerpo, en la mayoría de casos la salud era gratuita en dicho hospital. La creación de hospitales gratuitos fue uno de los mayores logros de la era patrística, y padres de la iglesia. No solo elegimos un presidente, sino también congresistas. En el caso de congresistas es importante el partido político al que pertenezcan. Fíjate en sus antecedentes, toma tu responsabilidad de elegir con seriedad. No cometas el error de generaciones anteriores. Vota por congresistas que puedan pasar leyes justas que beneficien al Pueblo, y no que favorezcan solo a los poderosos y ricos. 

3. El aborto: No es como cualquier otro pecado. 

La teología cristiana desde sus inicios mismos ha discriminado entre pecados. Aunque guardar rencor y matar proceden de la misma raíz no son lo mismo. Una no distinción de pecados entre mayores y menores necesariamente fomentara el antinomianismo y libertinaje en la Iglesia, pues incluso los pecados más escandalosos se verán cómo “es solo un pecado como cualquier otro”. Todos los pecados son iguales en su sentido ontológico: una ofensa a Dios, y producto de nuestra naturaleza caída. Pero los pecados son diferentes en su sentido económico o funcional: una ofensa mayor o menor a nuestros semejantes. La promoción del aborto no es como cualquier otra mala política de gobierno, debido a que es uno de los puntos más esenciales de la Ley Natural, o mandatos derivados de la creación misma (buenos para todos, en todo lugar y en todo tiempo), y en su esencia misma se encuentra la defensa y protección de la vida. ¿Por qué? Porque la vida humana está en una categoría ontológicamente diferente a la de los animales, y es por lo cual sagrada. Una política que promueva el aborto no es, por dar un ejemplo, como una política económica mala. La primera tiene que ver con categorías ontológicas fundamentales (¿Qué es el ser humano? ¿Por qué tenemos valor?, etc), mientras que la segunda es puramente circunstancial. En otras palabras, una política que promueva el aborto es inmoral, mientras que una que tenga una mala política económica no necesariamente lo es. La base más fundamental, el punto más esencial de toda la ética cristiana es la concepción de categorías metafísicas: hay algo allá del ser humano, y no todo lo que existe son puramente categorías materiales. La presuposición del aborto es la deconstrucción de categorías metafísicas que revierte el orden social creado. No es el único, pero sí uno de los puntos más importantes a tener en cuenta al momento de elegir un candidato.

4. ¿Vivimos en la era de Agustín de Hipona o de Tomas de Aquino?

Agustín vivió en una era en la cual el cristianismo parecía que iba a ser dominado por potencias extranjeras, mientras que Aquino lo hizo en un tiempo cuando el cristianismo era la norma. El primero compuso una obra “La ciudad de Dios”, que tomaba un paradigma del cristiano como en exilio, y abogada por tolerancia de parte del gobierno para que los cristianos pudieran adorar con libertad. Por otro lado, Aquino escribió “De Regno” (Sobre el Gobierno) con el fin de mostrar cómo debía conducirse un príncipe cristiano, y gobernar una nación cristiana. Un énfasis muy diferente al de Agustín. Un énfasis similar vemos en las Escrituras en los libros escritos durante el exilio, como el caso de Daniel y el exilio babilónico, y los libros escritos durante la monarquía, como el caso del Rey David o Salomón. Al momento de elegir por quien votar el cristiano debe ver a su alrededor y preguntarse: ¿Vivimos en un tiempo similar al de Agustín o al de Aquino? ¿Vivimos en el exilio o en la buena tierra? En Inglaterra, donde he vivido por casi diez años, el pueblo evangélico esta en una situación que se aproxima más a la de Daniel y el exilio. La mayoría de cristianos lo único que quieren es un gobierno que garantice la libertad de culto y predicación del evangelio. En el Perú, estamos aún en un tiempo más similar al de Aquino que el de Agustín, y lo mismo ocurre en USA, aunque estamos viviendo una transición rápida. Si estas en un contexto como el de Daniel en babilonia, tolerancia religiosa y libertad de culto son puntos esenciales. Si estas en un contexto como el de David o Salomón, busca la preservación de categorías metafísicas esenciales.

5. Se consciente del discurso populista. 

Perú no va a ser una potencia mundial en 5 años. No podemos fabricar vacunas como las de Oxford, cuando nuestra tecnología solo nos da para producir vacunas veterinarias. Ver los debates presidenciales para esta ultima elección me hizo preguntarme lo siguiente: A. ¿O es el candidato sumamente tonto para no saber que lo que esta diciendo es absurdo total? B. ¿O sabe que la mayoría de gente que lo escucha es tan ingenua como para creerle? Te puedo prometer que en cinco años vas a ser rico, que no va haber trafico en hora punta en Lima, que no van a haber perros callejeros en los cerros, que no va haber delincuencia ni corrupción, y que telefónica va a pagar sus impuestos. Si crees en lo que te digo y votas por mi solo porque hablo bonito, y salgo en una foto con una viejita y un perro, entonces no te quejes en cinco años cuando me lleve todo tu dinero y sigas igual que siempre.

6. La economía importa, pero no es lo más importante.

Una buena política económica es de suma importancia para un candidato, aunque, como se ha dicho, no es lo más importante. He llevado algunos cursos de economía en la Universidad, pero no soy economista, y mi opinión en asuntos económicos cuenta tanto como cualquiera. Pero soy consciente de mi ignorancia, y no derivaría mi conocimiento de economía de mi pastor, o el taxista, o un meme de Facebook. Pero si le preguntaría a un amigo que sea economista, o leería fuentes confiables sobre el tema, o seguiría economistas conocidos. Esto es importante: Solo porque alguien sepa de la Biblia no quiere decir que sepa de economía. De hecho, puede ser un completo ignorante sobre temas económicos, y su opinión vale tanto como la del taxista o la señora que vendía emolientes en la esquina. El punto es claro, infórmate bien de gente que sepa sobre temas económicos. 

7. Ten cuidado de los manipuladores online y la prensa.

Escuche a alguien decir: “Un cristiano verdadero no puede votar por alguien que apoye XYZ”. Podría responderle: “Un cristiano verdadero no puede decirle a otros por quien votar”, o “Un cristiano verdadero no puede XYZ”. Esto es absurdo porque las categorías XYZ son contextuales, es decir, dependen de un contexto muy particular, mientras que las evidencias de un cristiano verdadero son principios generales. “Un cristiano verdadero no anda conforme a la carne”. Esto es cierto. Pero ¿Qué significa “andar conforme a la carne”? ¿Significa no ir al cine?¿No tomar alcohol? ¿No votar demócrata?, etc. Cuando el predicador se apropia de categorías ultimas, como la salvación, y las asocia con categorías adiaforas (en los cuales no hay un mandato explícito en las Escrituras, como por ejemplo, por quien votar), es culpable no solo de manipulación y abuso de autoridad, sino también de mal interpretación y mal uso de las Escrituras. Ten cuidado de los que dicen cosas como estas, debemos tener cuidado de no usan el nombre de Dios para promover una agenda política particular. Un pastor tiene el deber de enseñar principios de teología política, no de manipular las consciencias de otros. 

8. Las categorías taxonómicas y la preferencia política: ¿izquierda o derecha? ¿Son categorías útiles?

Las categorías son medios a través de los cuales vemos el mundo, clasificamos, pensamos y entendemos las cosas alrededor nuestro: Hombre y Mujer, ser humano y animal, perro y gato, etc. son todas categorías. Algunas categorías que usamos son bíblicas, como por ejemplo, “en Cristo” y “fuera de Cristo”, y otras no lo son, como por ejemplo “jubilado” y “económicamente activo” (no existe una categoría bíblica para alguien que llega a una edad de su vida en la que ya no tiene jamás que volver a trabajar). Cuando vamos al terreno político y económico debemos ser cuidadosos en no equiparar una categoría económica con una categoría bíblica. Esto es un grave peligro, y un terrible mal uso de las Escrituras. Izquierda y derecha no son categorías bíblicas. Personalmente, según como veo la evidencia, considero que un mayor número de presuposiciones fundamentales de la derecha se alinean con una cosmovisión bíblica que las de la izquierda, pero hay extremos en todo esto. El Marxismo parte de una dialéctica materialista, y como tal es opuesta a una metafísica cristiana. Sin embargo, no toda persona de izquierda es marxista, de la misma manera que no toda persona de derecha de fascista o un nazi. No hacer dicha distinción es un absurdo.

9. ¿Qué acerca del voto blanco o viciado? 

El voto viciado puede dar la apariencia de piedad, y en algunos casos lo es. Pero en la mayoría proviene de inmadurez bíblica, una evasión de nuestra responsabilidad en un intento necio de auto justificación farisaica con el fin de poder decir en unos años de ahora: “Yo no vote por tal o cual candidato”. No asumir nuestra responsabilidad social es un acto cobarde que no debería ser parte de un cristiano. En Irlanda donde soy misionero hubieron elecciones hace un par de años, y los dos candidatos por los que teníamos que elegir promovían el matrimonio homosexual. ¿Qué hacer? ¿No votar por ninguno? Absurdo, porque si es así nunca nadie votaría porque siempre habría alguna política de gobierno que no sea cristiana, o sea discriminación, o de esclavitud, o guerra justa, o cualquier otra. Debo tomar en cuenta otros factores, y cumplir con la responsabilidad dada por Dios, sabiendo de que ha sido el Señor quien ha permitido que cualquiera de estos dos hombres sean los escogidos. En algunos casos, una rebelión de un voto en blanco es una rebelión contra Dios mismo. 

10. Un sistema político en lugar de un candidato.

Este es uno de los puntos mas difíciles en el Perú donde los partidos políticos cambian cada cinco años, pero en países más avanzados hay partidos políticos estables, con sistemas de gobierno y políticas económicas y sociales que en algunos casos se remontan a siglos. Mientras mayor sea la estructura y estabilidad de un gobierno, mayor debe ser la preferencia para votar por un sistema político, en lugar de un candidato. Para poner un ejemplo, en un país como los Estados Unidos, donde se goza de relativa estabilidad política y social, en lugar de votar por un candidato especifico de turno, la preferencia debería ser votar por un partido. El caso es aún mayor en Reino Unido donde la votación es casi exclusivamente por partidos políticos. Incluso en países en vías de desarrollo, y con trasfondo colonial, en la que usualmente se vota por el caudillo mesiánico que traerá fin a todos nuestros problemas y nos llevara a una era de bonanza, es importante ver el partido político o ideología que dicho candidato representa, mas que la persona en sí misma.

11. Una política de gobierno en lugar de un caudillo.

Como peruanos tendemos a pensar en términos coloniales de opresión. Necesitamos el caudillo fuerte que hable bonito, y este dispuesto a pelearse con todos como nuestro líder. Esto no solo afecta nuestra preferencia política, sino también eclesiásticas. No es una coincidencia que “pastores fuertes que luchan por la verdad” sean populares en Latinoamérica, pero los mismos sean casi desconocidos entre los cristianos en Europa o Australia. Tienen una concepción diferente sobre lo que es importante en un líder. Si estamos mal en el Perú es por nuestra responsabilidad, por nuestras decisiones. Un líder no va arreglar tu baño, o tu familia. Tu debes de hacerlo. Nuestra noción de país subdesarrollado nos lleva a fijarnos mas en “como lo dice, o si tartamudea” en lugar de “lo que dice”, en “si come chicharrón de cerdo”, en lugar de “si sabe de los problemas de los ganadores”, nos fijamos más en “si conoce cuanto cuesta un pan”, en lugar de “si sabe de macroeconomía y finanzas”. Esto muestra una vez más cuán profundamente subdesarrollados somos como país. ¿Es realmente importante para un candidato comer chicharrón de cerdo o no tartamudear al leer? ¿Son estos los elementos fundamentales que deberíamos tomar en cuenta al momento de elegir? Ten cuidado de los caudillos, y del espectáculo. Recuerdo un presidente hace unos años que cada vez que había una inundación iba al lugar, y se metía exactamente en lugar donde estaba el aniego. Se tomaba unas fotos dándole un pavo y un costal de arroz a algunos campesinos, y regresaba a palacio de gobierno a seguir vaciando las arcas del Estado, o torturando a su esposa, o cometiendo crímenes a sus opositores. Pero decía creer en la virgen que lloraba sangre, y estableció el “día de acción de gracias evangélico”, y la mayoría de evangélicos lo apoyaron. Envía drogas a México, pero sale con una Biblia en la mano. Comete crímenes y torturas, pero come chicharrón de cerdo en Ica y baila con un poncho. Ha privatizado la mitad del Perú, pero mira que lindo baila huayno criollo con una viejita. Ha matado a varios de sus opositores, pero sale con una ovejita blanca en sus brazos y un sombrero andino en la foto de navidad. Y la gente lo apoyaba, y votaba por él. Era un caudillo, y no les importaba su política. 

12. Guarda tu consciencia.

Mi familia a menudo me pregunta si debo votar por tal o cual candidato. Siempre les respondo lo mismo. “Si te digo por quien votar, y sale bien, el crédito será mío. Si sale mal, tendrás una excusa con tu consciencia diciendo que fue mi culpa. Jamás debo decirte por quien votar porque robaría el lugar que solo tu consciencia debe ocupar. Déjame darte algunos parámetros, y tu mismo decide. No seas flojo, vago e irresponsable. Toma tu responsabilidad de estudiar y saber por quien votar.” Nuestra consciencia es muy importante. Dios a menudo nos habla a través de ella. Si deseas votar por alguien no dejes que un demagogo, un familiar, tu pastor, o un candidato que te regala una caja de fósforos o un helado manipule tu decisión. Adelante, vota por quien consideres apropiado, y afronta las consecuencias de tu decisión. Si sale bien, excelente. Si sale mal, asume tu responsabilidad, y no le eches la culpa a otros por las acciones del candidato que tu elegiste, ni luego digas “no me representa”. 

13. Ten en cuenta la experiencia en asuntos de manejo publico. 

Un principio bíblico importante para cualquier aspecto de liderazgo es que la persona a cargo no sea un neófito, alguien sin experiencia. Quizá en ninguna área esto sea más importante que en la elección de un presidente. Es de suma importancia que la persona que va a estar a cargo de la nación sea una persona con amplia experiencia en gestión publica. Idealmente debe tener también conocimientos de economía, política y filosofía, como ramas indispensables del manejo publico. Fíjate que es lo que la persona ha estudiado. Examina también su experiencia previa. Fíjate si tiene nociones de manejo y experiencia. Cada vez mas en el Perú hay gente que postula a la presidencia o el congreso, pero que no tiene ningún tipo de experiencia. ¿Dejarías que sea tu pastor un creyente nuevo? Si no es así, entonces, ¿Por qué votarías por alguien que tiene poca o ninguna experiencia en administración publica y liderazgo?

14. Ten en cuenta el pasado del candidato

En nuestro congreso pasado, de los 120 congresistas electos 70 de ellos tenían cargos y condenas previas por cosas como corrupción, lavado de activos, hasta asesinato, robo y violencia en el hogar. Es más importante ser honesto que saber hablar bien. Hay candidatos que han sido condenados por lavado de activos, tráfico de influencias, corrupción, trafico de drogas, y tienen en su haber todo tipo de crímenes, pero saben que ganaran votos con el Pueblo Evangélico si dicen que defienden la vida. En estos casos, una cultura de muerte no justifica otra. Antes de examinar el plan de gobierno del candidato, examina su vida y si tiene condenadas previas. Una vez mas, no buscamos a un santo como presidente. Churchill era probablemente alcohólico cuando llego a ser primer ministro británico, y Hitler, por otro lado, era abstemio. El hecho de que no busquemos un ejemplo de piedad, no quiere decir que debamos votar por corruptos y manipuladores que tanto daño le han hecho al Perú. 

15. No votes por alguien que te represente. 

Esto debería ser evidente, pero lamentablemente no lo es. Si soy negro no quiere decir que debo votar por alguien de piel oscura. Si soy mujer no quiere decir que debo votar por una mujer. Si soy homosexual no quiere decir que debo votar por un homosexual. Si soy evangélico no quiere decir que debo votar por un evangélico. No votes discriminando a la persona por su color de piel, sexo, o religión, sino por los valores comunes que en la gracia común de Dios la humanidad posee. No votes por alguien porque sea evangélico, vota por el mejor. No votes por alguien que represente tus intereses, votar por alguien que represente los intereses de la nación. No cedamos el terreno de nuestras preferencias políticas a categorías marxistas de política de identidad. Si hay algo que debemos recordar es que no votamos por alguien que me represente como individuo, sino por la persona que traerá bien a la sociedad. 

Que el Señor nos ayude, 

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Daniel Caballero

Acerca del autor:
Daniel Caballero nació en Lima, Perú. BSc. Universidad Nacional Agraria La Molina. BA, Seminario Teológico Bautista (Lima); Postgrado en Teología, The London Theological Seminary (Londres), ThM-Teologia Histórica., Westminster Theological Seminary (PA-USA).. Especialización en John Owen y Puritanismo ingles. Daniel ha escrito numerosos artículos sobre puritanismo, teología bíblica y cultura. Su campo de especialización es en estudios de la Reforma y Post-Reforma (Puritanismo). Ha vivido por casi diez años en Inglaterra, donde tuvo la oportunidad de profundizar estudios Teológicos. Es misionero enviado de Inglaterra para el servicio en desarrollo de educación teológica en Perú. Actualmente vive en Cork, Irlanda, donde sirve en ministerio pastoral. Esta casado con Ellie.

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