Vivimos en una era en la que podemos tener acceso rápido a casi todo, la era del Facebook y el Twitter, aprendemos de todos, pero al mismo tiempo de nadie. Y paradójicamente, aunque tenemos mas que nunca acceso a información, esta no se traduce necesariamente en sabiduría. En una era en la que vivimos trivialmente el día a día, tendemos a no apreciar el valor que tiene el pasado, en especial otros grandes hombres que el Señor ha levantado a lo largo de la Su historia.

Personalmente he pasado casi un año leyendo las obras principales de Lutero, y aunque no estoy de acuerdo con todo lo que dice, debo confesar secretamente que me gusta mas que Calvino o Edwards. Su sentido del humor mas de una vez me ha arrancado una carcajada, mas de una vez me he encontrado contándole un chiste a mi hermana, y al preguntar ella, quien te lo contó, respondía “Un amigo, llamado Martin”. Es por eso, y en conmemoración del Día de la Reforma, que quisiera humildemente hacer algunas recomendaciones al leer a Lutero.

Enanos sentados en los hombros de gigantes.

Peter de Blois escribió: “Somos como enanos sentados en los hombros de gigantes. Gracias a ellos, vemos mas lejos de lo que ellos lo hicieron. Ocupándonos en la lectura de los tratados escritos por los antiguos, tomamos sus pensamientos mas selectos, y aunque están enterrados por el tiempo y desidia humana, los traemos de regreso, por decirlo así, de la muerte a la vida”. (m. 1212)

Martin Lutero se levanta como una gigante en una generación de gigantes, y su pensamiento, vida y obra son cruciales para entender la historia del protestantismo, mas aun entender nuestra propia historia. “Después de Agustín, ningún Teólogo-Hombre de Iglesia ha influenciado mas a la Iglesia de occidente a lo largo de los siglos que Lutero.”[1]

Lutero no fue solamente un teorético viviendo en una torre de marfil, sino que vivió entre la gente, fue sacerdote, pastor, hijo, padre, esposo, teólogo, político, polemista y como si todo esto fuera ya poco, escritor y predicador. Y es, de esta multifacética perspectiva en la vida cristiana que aun hasta el día podemos beneficiarnos.

La Teología de Lutero no es solo Justificación.

Uno de los problemas al hablar del pensamiento de Lutero, es que su teología suele ser reducida usualmente a los puntos que son mas ortodoxos de acuerdo a un punto de vista evangélico.

  1. Esto es por ejemplo un énfasis en la doctrina de la Justificación, por sobre por ejemplo su teología de los sacramentos. Una consecuencia de esto es la tendencia actual a recrear teólogos del pasado en nuestra propia imagen, de acuerdo a nuestra propia cultura. El problema con esto es que se vuelve virtualmente imposible aprender de ellos, sino mas bien es aprender de nosotros mismos en ellos.
  2. Lutero no es un evangélico bautista o pentecostal del Siglo XXI, ni su mundo ni su pensamiento era como el nuestro y no debemos actuar como si lo fuese. Mas aun, Lutero tampoco es Reformado en el sentido que Calvino o los puritanos lo fueron!
  3. Aunque Lutero tenia un pensamiento teológico ordenado, es a veces difícil de seguirlo, debido a que escribió un gran cantidad de literatura, sobre una gran cantidad de temas por el lapso de casi 40 años! Esto ha llevado a muchos a pensar que existen contradicciones internas en el pensamiento Lutero. Y, aunque esto puede ser parcialmente cierto en temas menores, existe por lo general una gran cohesión en su teología.

La Teología es un producto y consecuencia de circunstancias especificas.

La importancia del estudio no solo de la teología sino también de la vida misma de Lutero para la vida cristiana esta en el hecho de que Lutero era no solo un teólogo, sino también pastor y todo lo que escribió estaba profundamente influenciado por una especial preocupación pastoral.

  1. Carl Trueman menciona: “Usualmente los teólogos son tratados como si fueran simplemente una colección de ideas. Lutero era un hombre de carne y hueso; fue un hijo, sacerdote, pastor, predicador, político, controversialista, profesor, marido, padre, compañero de copas, humorista, en depresión, fue un hombre quien tuvo que estar mas de una vez parado sobre la tumba de uno de sus amados hijos.”[2]
  2. La Teología no se produce en una burbuja. Existe una relación tan estrecha entre Teología y Persona que estas no se pueden disociar la una de la otra. Para poder interpretar correctamente el Pensamiento de Lutero, tenemos que conocer primero al hombre que produjo este pensamiento.
    1. Mas aun, para poder comprender cabalmente al hombre, necesitamos comprender el contexto en el cual vivió. En un sentido muy real la Teología es una consecuencia de los factores sociales, culturales y políticos de una época. La teología es consecuencia del hombre que la produjo, y el hombre que la produjo es, dentro de la Soberanía de Dios, un producto de sus propias circunstancias.
    2. Sin embargo, creemos que la Soberanía de Dios esta en acomodar los factores exactos de tal manera que la Teología que se produciría a consecuencia de los mismos seria exactamente aquello que El había pre-ordenado que se produzca.
    3. Entonces para poder aplicar la Teología de Lutero a nuestro contexto, necesitamos entender las bases teológicas que originaron su pensamiento. Pero para entender esto, necesitamos estudiar la vida del hombre que produjo esta teología, ¿Por qué escribió Lutero de esa manera? ¿A quien estaba respondiendo y porque?
    4. Es decir, que para entender a Lutero, el hombre, debemos comenzar examinando el contexto en el cual vivió. ¿Por qué la Reforma ocurrió en el siglo XVI y no en el XIII? Hasta que no podamos responder cabalmente a esta pregunta, no comenzaremos a entender el contexto de la Reforma y mucho menos entenderemos la Reforma o a Lutero. Esto nos ayuda también al momento de estudiar un tópico actual, por ejemplo, ¿Por qué la Teología de la Prosperidad surgió en el siglo XX y no en el XVII?

Como estudiar Teología Histórica entonces?

Por lo cual todo estudio histórico teológico debe estar dividido en cuatro áreas:

  1. El Contexto de Lutero, ¿Cómo era la vida y cultura en los siglos XIV-XVI?
  2. La vida de Lutero. ¿Como Lutero interactuó y fue afectado por los factores políticos, sociales y culturales en los que vivió?
  3. La Teología de Lutero. ¿Cuál es la relación entre su Contexto, presuposiciones teológicas y su teología?
  4. Aplicación de la Teología de Lutero. ¿Cómo Lutero aplica su método teológico a todas las áreas de la vida cristiana y cual es la enseñanza para los cristianos en Latinoamérica en el Siglo XXI?

Conclusión.

El no seguir una metodológica cuidadosa en nuestro estudio del Pensamiento de Lutero tendría como consecuencia una recreación de Lutero en nuestra propia imagen, en lugar de sentarnos a sus pies y dejar que hable, nos enseñe y se pronuncie sobre nuestra situación actual, terminaríamos poniendo en su boca lo que nosotros quisiéramos que diga.

J.I. Packer, cuenta a manera de relato la historia de un niño que al salir al campo a jugar se encontró a un gigante. Su tamaño descomunal al principio lo intimido. Pero su carácter placido le inspiro confianza. Su nuevo amigo el gigante le enseño muchas cosas nuevas, el niño estaba maravillado. Cada día al ponerse el sol, regresaba a cada con mucha emoción a compartir lo aprendido. Cada tarde al regresar de la escuela el niño salía al campo a buscar al gigante, quien después de un tiempo le presento a otros gigantes como el. Día tras día, el niño pasaba tiempo con diferentes gigantes. Cada uno le fue enseñando algo nuevo. Cada noche el ahora ya joven regresaba a casa a compartir lo aprendido del gigante. Poco a poco, sin darse cuenta, comenzó a hablar y caminar como ellos. Hasta que una tarde, el ahora ya hombre regresaba a casa después haber pasado gran parte del día como solía con los gigantes, sin embargo ya casi no cabía por la puerta, pues sin darse cuenta se había convertido en uno de ellos.

En Cristo,

Daniel Caballero.

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Acerca del autor:
Daniel CaballeroDaniel Caballero nació en Lima, Perú. BSc. Universidad Nacional Agraria La Molina. BA, Seminario Teológico Bautista (Lima); Postgrado en Teología, The London Theological Seminary (Londres), ThM-Teologia Histórica., Westminster Theological Seminary (PA-USA). Esta por iniciar estudios doctorales en Inglaterra sobre Historia de la Reforma (siglo XVI) y Post-Reforma (siglo XVII). Especialización en John Owen y Puritanismo ingles. Daniel ha escrito numerosos artículos sobre puritanismo, teología bíblica y cultura. Su campo de especialización es en estudios de la Reforma y Post-Reforma (Puritanismo). Ha vivido por casi cinco años en Inglaterra, donde tuvo la oportunidad de profundizar estudios Teológicos. Es misionero enviado de Inglaterra para el servicio en desarrollo de educación teológica en Perú. Actualmente vive en Lima, Peru. Tiene experiencia desde muy joven en educación teológica.

[1] Carl R. Trueman, Luther On the Christian Life: Cross and Freedom, Theologians On the Christian Life (Wheaton, Illinois: Crossway, 2015), 21.

[2] Ibid, 26.