06-Post-Reforma (Holandesa) s. XVII-XVIII

La Economía de los Pactos de Herman Witsius, por Joel Beeke

Witsius escribió su obra maestra “La Economía de los Pactos”, sobre los pactos para promover la paz entre teólogos holandeses que fueron divididos por la teología del pacto. Witsius trató de ser un teólogo de síntesis; se esforzó por reducir la tensión entre los Voetianos y los Coccecianos. Él escribió en su introducción que:

Los enemigos de nuestra iglesia… en secreto se regocijan de que hay tantas disputas controversiales en medio de nosotros mismos, que como igual a ellos. Aunque esto no se hace muy en secreto. Pues, no dejan, ni dejarán de echar este reproche en nosotros, el cuál lamento decir que no es tan fácil de limpiar. ¡Oh, cuán mejor sería usar nuestros mayores esfuerzos para disminuir, hacer las pases, y si fuera posible, poner fin a toda controversia!24

La economía de los Pactosno es una teología sistemática completa, aunque su título afirma que comprende “un cuerpo completo de divinidad.” Varias doctrinas principales no señaladas aquí, como la Trinidad, la creación, y la providencia, fueron tratadas más tarde en la exposición de Witsius sobre el Credo de los Apóstoles.

Estructura de la obra

Para Witsius, la doctrina de los pactos es la mejor manera de comprender la Sagrada Escritura. Los pactos son para él lo que J. I. Packer llama: “una hermenéutica exitosa”, o un método interpretativo consistente que produce un entendimiento correcto de la Sagrada Escritura, tanto la ley como el evangelio.25La obra de Witsius está dividida en cuatro libros:

•     Libro I: El Pacto de Obras (120 páginas)

•     Libro II: El Pacto de Redención, o El Pacto de Gracia de la Eternidad Entre el Padre y el Hijo de Dios (118 páginas)

•     Libro III: El Pacto de Gracia en el Tiempo (295 páginas)

•     Libro IV: Las Ordenanzas del Pacto en lo Largo de las Sagradas Escrituras (356 pags)

A todo lo largo de su exposición de la Teología del Pacto, Witsius corrigió las deficiencias de los Cocceianos y le infundió contenido a lo Voetiano. Él trató cada tema analíticamente, trajo de otros teólogos sistemáticos Reformados y Puritanos para mover al lector a una claridad de mente, un corazón cálido, y a la santidad de la vida. Como tal, junto con la obra de John Owen, representa una de las mejores exposiciones de la Teología del Pacto jamás escritas. 

Libro I: El Pacto de las Obras. 

En el Libro I, Witsius habla de los pactos divinos en general, enfoca la atención en las consideraciones etimológicas y exegéticas relacionadas con ellos (berîthdiathēkē). Denota promesa, juramento, compromiso, y mandamiento así como también los aspectos mutuos que combinan la promesa y la ley. Concluye que ese pacto en su sentido correcto, “significa un acuerdo mutuo entre las partes con relación a algo.”26Luego él define el pacto como un “acuerdo entre Dios y el hombre, acerca del método de obtener la santidad final, con la adición de una amenaza de destrucción eterna, en contra de algún escarnecedor de esa santidad.”27La esencia del pacto entonces, es la relación de amor entre Dios y el hombre.

Los pactos entre Dios y el hombre son esencialmente pactos monopleuricos (unilateral) en el sentido de que sólo pueden ser iniciados por Dios y están basados en “la majestad suprema del Dios altísimo.” Sin embargo aunque iniciados por Dios, esos pactos exigen el consentimiento humano en el pacto para ejercitar la responsabilidad de la obediencia dentro de ellos y someterse al castigo en caso de violación. En el pacto de obras, esa responsabilidad es en parte misericordiosa y en parte meritoria, mientras el pacto de gracia, es totalmente misericordiosa en respuesta a la elección de Dios y al cumplimiento de Cristo de todas las condiciones del pacto.28

La relación de los pactos: Monopleurico y Dipleurico

No obstante, todos los pactos entre Dios y el hombre son dipleuricos (bilateral) en su administración. Ambos aspectos son importantes. Sin el énfasis monopléurico en la obra de Dios, la iniciación del pacto y el cumplimiento del pacto no serían mediante la gracia solamente. Sin el énfasis dipléurico en la divina iniciación y la responsabilidad humana, el hombre sería pasivo en la administración del Pacto y sin responsabilidad. El intento hecho por los estudiosos contemporáneos para encajar teólogos federales de los siglos diecisietes en un solo esquema, ya sea un concepto monopléurico ó dipléurico del pacto pierde el blanco, como Richard Muller ha mostrado, esto se muestra claramente tanto Witsius así como también su contemporáneo menos popular, Wilhelmus Brakel (1635–1711), cuyo De Redelijke Godsdienst(El Culto Razonable del Cristiano) fue impreso por primera vez en 1700.29Muller concluye:

No es cierto como algunos han afirmado, que el lenguaje del pacto se opone a la elección y la gracia y que la doctrina del pacto por un lado relaja la doctrina estricta de los decretos, o por otro lado se hace más rígida por la influencia de la doctrina de la predestinación durante la época escolástica de la teología Reformada.30

Según Witsius, el pacto de obras consta de los participantes contrayentes (Dios y Adán), la ley o las condiciones (obediencia perfecta), las promesas (la vida eterna en cielo por un cumplimiento perfecto a la ley divina), la sanción penal (la muerte), y los sacramentos (el Paraíso, el árbol de la vida, el árbol del conocimiento del bien y el mal, el día de reposo).31De principio a fin, Witsius enfatizó la relación de las partes con el todo en el pacto en términos del concepto Reformado del Pacto. Negar el pacto de obras provoca serios errores Cristológicos y soteriológicos.32

Por ejemplo, la violación del pacto de obras por Adán y Eva dejaba inaccesibles las promesas del pacto a sus descendientes. Esas promesas fueron abrogadas por Dios, quien no puede aminorar Su estándar de ley rehaciendo el pacto de obras a cuenta de la injusticia del hombre caído. Sin embargo, la abrogación divina del pacto de obras no anula la demanda de Dios para la obediencia perfecta. Más bien, debido a la estabilidad de la promesa de Dios y Su ley, el pacto de gracia se hace efectivo en Cristo, el perfecto cumplidor de la ley. Al cumplir con todas las condiciones del pacto de gracia, Cristo cumplió con todas las condiciones del pacto de obras. De esta manera Witsius afirma:

El pacto de gracia no es la abolición, sino más bien la confirmación del pacto de obras, puesto que el Mediador ha cumplido con todas las condiciones de ese pacto, a fin de que todos los creyentes puedan ser justificados y salvados según el pacto de obras, para los cuales la satisfacción fue hecha por el Mediador.33

Libro II: El Pacto de la Redención.

Witsius esbozó la relación del pacto de obras al pacto de gracia en su segundo libro. Habló del pacto de gracia desde la eternidad, o el pacto de redención como el pactum salutisentre el Padre Eterno y Dios el Hijo.34En el pactumeterno, el Padre solicitó del Hijo actos de obediencia por los elegidos, prometiendo la posesión de los elegidos para el Hijo de Dios. Este “acuerdo entre Dios y el Mediador” hace posible el pacto de gracia entre Dios y Sus elegidos. El pacto de gracia “presupone” el pacto de redención desde la eternidad y “está fundado en él,” decía Witsius.35De tal manera que no tiene sentido hablar de Pacto de Gracia sin el Pacto de la Redención. 

El pacto de redención estableció el remedio de Dios para el problema del pecado. También, el pacto de redención es la respuesta para el Pacto de Obras abrogado por el pecado. El Hijo de Dios se compromete para desempeñar esa respuesta, cumpliendo con sus promesas y condiciones, y sufriendo las penas del pacto en nombre de los elegidos. Ratificado por el pacto de redención, “las condiciones son ofrecidas para la salvación anexada; las condiciones no han de ser cumplidas otra vez por nosotros, que podría producir el desanimo; sino son cumplidas por él, quien no se partió antes de decir en verdad, ‘consumado es,’ ” explicaba Witsius.36

Libro III: El Pacto de la Gracia. 

Este pacto de gracia realizado en el tiempo (Libro 3) es el corazón de la obra de Witsius, y cubre el material completo de la soteriología. Tratando el ordo salutisdentro del marco del pacto de gracia, Witsius afirma que las anteriores presentaciones de la doctrina del pacto fueron superiores a las más recientes. Muestra cómo la teología del pacto unía a los teólogos más que separarlos.

La elección es el trasfondo del pacto. La elección, como el decreto o consejo de Dios, es la determinación unilateral e inalterable de Dios que no depende de las condiciones humanas. Aquí el Pacto de Gracia se aleja del Pacto de Obras. En el pacto de obras, Dios prometió vida a hombre con la condición de una obediencia completa, sin la promesa de obrar esa obediencia en el hombre. En el pacto de gracia, Dios prometió darle todo al elegido – la vida eterna y los medios para ello: la fe, el arrepentimiento, la santificación, y la perseverancia. Cada condición de la salvación se incluye en las promesas de Dios para Sus elegidos. La fe, precisamente hablando, no es una condición, sino la forma y el medio a través de la cual los creyentes reciben las promesas de la vida eterna.37

Aunque la “comunión interna, mística, y espiritual” del pacto se establece dentro del elegido, hay también una economía o administración externa del pacto. Aquellos que son bautizados y criados con los medios de gracia están en el pacto externamente, sin embargo muchos de ellos “no están en el testamento de Dios” en términos de ser salvos.38

El llamado eficaz es el primer fruto de la elección, lo cual a su vez obra en la regeneración. La regeneración es la infusión de la vida nueva en la persona espiritualmente muerta. Así la semilla incorruptible de la Palabra es fecundada por el poder del Espíritu. Witsius sostenía que las así llamadas “preparaciones” para la regeneración, tales como doblegar la voluntad, la contemplación seria de la ley y la convicción de pecado, el temor del infierno y la desesperación por la salvación, son frutos de la regeneración en lugar de preparaciones cuando el Espíritu las utiliza para conducir a los pecadores a Cristo.39

El primer acto de esta vida nueva, es decir la regeneración, es la fe. La fe, sucesivamente, produce actos diversos:

1.   Conocer a Cristo

2.   Asentir el evangelio

3.   Amar la verdad

4.   Tener hambre y sed de Cristo

5.   Recibir a Cristo para la salvación

6.   Descansar en Cristo

7.   Recibir a Cristo como Señor

8.   Apropiarse de las promesas del evangelio

Pero todo tiene su inicio en la regeneración. Los primeros tres actos son llamados actos precedentes; los siguientes tres, actos esenciales; los últimos dos, actos siguientes.40

Conclusión[*]

En un próximo articulo examinaremos otros puntos relacionados con el libro 3 de la obra, particularmente en relación con la seguridad de salvación, así como el libro 4 que se relación con la manera como la Teología del Pacto se desarrolla a lo largo de la Historia de la Redención. Una correcta comprensión del Pacto de las Obras es vital para una correcta compresión del uso y propósito de la Ley de Dios, y la obra de Cristo como mediador de un Nuevo Pacto. El Pacto de la Redención es aquel de donde cuelgan doctrinas tan importantes como la Trinidad. Mas aun una correcta comprensión de la manera como se relaciona el Pacto de la Redención con el Pacto de Gracia es vital para evitar los errores del antinominanismo por un lado, y del legalismo por el otro. Sin embargo estos conceptos teológicos de suma importancia son casi desconocidos en nuestro contexto latino. Quiera el Señor que esta generación, en un estudio serio de las Escrituras, pueda recuperar aquellas verdades que nuestros padres en la Fe enseñaron y creyeron por siglos.

Adaptado de: Joel Beeke, La espiritualidad puritana y reformada: Un estudio teológico y práctico tomado de nuestra herencia puritana y reformada, trans. Juan Sánchez Llamas y Armando Valdez, Primera Edición. (Graham, NC: Publicaciones Faro de Gracia, 2008), 283-286.

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Sobre el autor:

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Joel Beeke (1952-), realizo estudios en Western Michigan University (BA), Thomas Edison College, Netherlands Reformed Theological School, Westminster Theological Seminary(PhD). Joel Beeke es pastor en la Iglesia ‘Congregacion Reformada Heritage Netherlands’ en Michigan (US), y presidente del Seminario Teologico Reformado Puritano, donde es profesor de Teologia Sistematica y Homiletica. Es también editor de ‘Puritan Reformed Journal’, y ha escrito y editado alrededor de ochenta libros y escrito mas de 2500 articulos  academicos en libros, enciclopedias, revistas teologicas, etc. Esta casado con Mary, y tiene tres hijos: Calvin, Esther and Lydia. Joel Beeke es uno de los representas de la Teologia Reformada mas conocido a nivel mundial. Entre sus publicaciones es español tenemos “La espiritualidad puritana y reformada: Un estudio teológico y práctico tomado de nuestra herencia puritana y reformada.” (2008); “La lucha contra Satanas: Conociendo al enemigo sus debilidades, estrategias, y derrota.” (2008), etc.

Notas:


24Economy of the Covenants(La Economía de los Pactos),1:22–23.

25Ibid., primera página del prólogo sin numeración de Packer.

26Ibid., Libro 1, Capítulo 1, Párrafos 3–5 [apartado 1.1.3–5].

27Ibid., 1.1.9.

28Ibid., 1.1.15; 1.4.

29Wilhelmus Brakel, The Christian’s Reasonable Service (El Culto Razonable del Cristiano), traduc. Bartel Elshout, ed. Joel R. Beeke, 4 vols. (Grand Rapids: Reformation Heritage Books, 1999–2001).

30“The Covenant of Works and the stability of Divine Law in Seventeenth-Century Reformed Orthodoxy: A Study in the Theology of Herman Witsius and Wilhelmus a Brakel” (El Pacto de Obras y la Estabilidad de la Ley Divina en la Ortodoxia Reformada en el Siglo Diecisiete: Un Estudio sobre la Teología de Herman Witsius y Wilhelmus Brakel),Calvin Theological Journal29 (1994):El 86–87.

31Stephen Strehle, Calvinism, Federalism, adn Scholasticism: A Study of the The Reformed Doctrine of Covenant(Calvinismo, Federalismo, y Escolásticismo: Un Estudio de la Doctrina Reformada del Pacto (Nueva York: Peter Lang, 1988), 288.

32La Economía de los Pactos, 1.2.13–15; 1.3.9–10; 1.4.4–7.

33Ibid., 1.11.23.

34Ibid., 2.2–4.

35Ibid., 2.2.1.

36Ibid., 2.1.4; El cf. Gerald Hamstra, “Asociación en el Convenio de Gracia,” inédito periódico de investigación para Calvin Theological Seminary (1986), 10.

37La Economía de los Convenios, 3.1–4; 3.8.6.

38Ibid., 3.1.5.

39Ibid., 3.6.11–15.

40Cornelis Graafland, De Zekerheid transportan por furgoneta a het Geloof: Een onderzoek naar de geloofsbeschouwing van enige vertegenwoordigers van reformatie en nadere reformatie(Wageningen: H. El Veenman & Zonen, 1961), 162–63.

[*]Conclusion escrita por Jaime D. Caballero

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