Introducción.

Términos como ‘Teología del Pacto’, ‘Federalismo’, ‘Teología Reformada’, se están haciendo cada vez mas popular en Latinoamérica. Verdades que han sido afirmadas a lo largo de los siglos suenan como algo novedoso en los oídos de muchos. El termino ‘Teología del Pacto’, no surgió hasta el siglo XVII, sin embargo el concepto del mismo puede trazarse desde los Padres de la Iglesia.

La Teología del Pacto ha sido, y es, el sistema de interpretación teológica mas popular tanto a lo largo de la Historia de la Iglesia.

Nombres como John Owen (Y todos los puritanos!), John Wesley, George Whitefield, Jonathan Edwards, J.C. Ryle, Charles Spurgeon, etc. y en la actualidad personajes como Martyn Lloyd-Jones, John Stott, John Piper, Timothy Keller, Don Carson, etc, son algunos de los muchos. Es sin duda el sistema de interpretación que ha usado la Iglesia en su mayoría a lo largo de los siglos. Pero, ¿Qué es la Teología del Pacto?

Definición.

La Teología del Pacto, también conocida como Teología Federal, es un sistema de interpretación bíblica que provee una visión integrada del obrar de Dios en Cristo Jesús en las Escrituras. [1] A veces algunos teólogos usan términos como “Administración” u “Arreglo”, en lugar de “Pacto”, sin embargo hacen referencia al mismo concepto.

Un pacto es un acuerdo u arreglo entre Dios y el ser Humano, en donde Dios promete bendiciones si las condiciones del pacto son cumplidas, y maldiciones si las condiciones del pacto son rotas.

Toda definición dada aquí es solo provisional. Es imposible abordar un tema tan amplio en solo 1250 palabras! Pero espero que al menos les de una idea. Existe un acuerdo entre la vasta mayoría de teólogos sobre la estructura Pactal dentro de las Escrituras, sin embargo, existen diferentes posturas sobre la relación entre el Antiguo y El Nuevo Pacto y las implicancias de esto. Debemos tener en cuenta que estas con categorías sistemáticas para describir un concepto bíblico. El hecho de que el termino ‘Pacto’ no se use específicamente no quiere decir que el concepto no sea bíblico, es similar al termino ‘Trinidad’, que aunque no aparece en la Biblia describe una realidad bíblica.

Estructura bíblica de los Pactos.

Existe una variación en la nomenclatura y términos usados en la Teología del Pacto, debido a que la mayoría de la terminología fue desarrollada en el siglo XVII, y por lo cual escrita en Latín, usare los términos originales en Latín para evitar confusión.

La Teología del Pacto hace referencia a tres grandes categorías teológicas con sub-pactos dentro de ellas, estas son el Pactum Salutis, Historia Salutis y el Ordo Salutis.

I. Pactum Salutis.

Conocido también como Pacto de la Salvación o Pacto de la Redención, hace referencia al acuerdo entre las personas de la Trinidad antes de la creación del mundo de ejecutar el plan de Salvación. Este incluye el ‘Decreto de Dios’, los términos del Pacto, etc. El Pactum Salutis es Trinitario en si mismo, y hace referencia a la manera de obrar de cada persona del Dios trino en relación a su Creación en todo aspecto. Por ejemplo, el Padre elije, el Hijo Redime y el Espíritu Santifica, etc.

II. Historia Salutis.

Conocido también como Historia de la Redención o Historia de la Salvación. La Historia Salutis es la ejecución del Pacto de la Redención en tiempo. Si bien es cierto el Pactum Salutis tiene lugar antes de la Creación del mundo, y por lo cual es atemporal, el mismo es ejecutado dentro de tiempo, después de la Creación del Mundo, y registrado en las Escrituras. La Historia de la Redención es un sinónimo para referirse a los eventos históricos narrados en todas las Escrituras, teniendo como punto cúspide de los mismos la vida, muerte, y resurrección de nuestro Señor Jesucristo.[2] Los eventos antes, durante y después de la muerte y resurrección de nuestro Señor también se les conoce como ‘La Redención Consumada’. La Historia Salutis se divide en ‘Ante-Lapsum’ y ‘Post-Lapsum’.

II. 1. Pacto de Obras.

El periodo de la Historia de la Redención que antecede a la caída de Adán y Eva se conoce como ‘Ante-Lapsum’, y la manera como Dios se relaciona con la humanidad en este periodo es a través del ‘Pacto de Obras’.

Este es el pacto que Dios hizo con Adán como representante legal de la Humanidad en el huerto del Edén.

Adán y Eva se encontraban en un estado de prueba en Edén. Tenían plena capacidad de obedecer a Dios, y de haber pasado la prueba hubieran accedido a un estado de gloria, sin la posibilidad de pecar. Sin embargo, eligieron desobedecer a Dios y cayeron.

II. 2. Pacto de la Gracia.

Este es el periodo de la Historia de la Redención después de la caída, y se conoce como ‘Post-Lapsum’. La manera como Dios se relaciona con la humanidad en este periodo es a través del Pacto de la Gracia. La Humanidad por nacimiento físico esta representada por Adán, como representante legal ante Dios, y por lo cual esta condenada. Sin embargo, en este periodo Dios provee otro representante legal para la Humanidad en quien se halla salvación: Cristo Jesús.

El Pacto de la Gracia consta de dos administraciones, que aunque son iguales en naturaleza o esencia, es decir hay una sola manera de ser salvos: Por Gracia a través de la Fe; son distintas en cuanto a los términos del mismo: Ordenanzas, Ceremonias y Adoración. Estas dos administraciones son el Antiguo y Nuevo Pacto.

II.2.a. Antiguo Pacto.

El Antiguo Pacto hace referencia al Pacto de Dios con la nación de Israel en el Monte Sinaí, siendo la nación de Israel el medio a través del cual Dios traería las bendiciones del Pacto a todas las naciones. Este Pacto inicia formalmente con el llamamiento de Abraham. El Antiguo Pacto mira hacia el futuro, y se aferra las promesas de Dios. Aunque habían gentiles, la mayoría de los integrantes del Antiguo pacto son Israelitas. El símbolo del Antiguo Pacto es la Circuncisión.

II.2.b. Nuevo Pacto.

El Nuevo Pacto hace referencia al Pacto de Dios con el nuevo Israel, la Iglesia. Siendo la Iglesia el medio por el cual Dios traería las bendiciones del Pacto a todas las naciones. Aunque hay muchos elementos de continuidad entre el Antiguo y Nuevo Pacto también hay discontinuidad entre los mismos. Este Pacto se inicia formalmente con la resurrección de nuestro Señor. El Nuevo Pacto mira hacia el pasado, a la Cruz como el cumplimiento de las Promesas de Dios hechas en el Antiguo Testamento. Dios no desecha a la nación étnica de Israel en el Nuevo Pacto, sino que de ambos pueblos, el gentil y el judío, forma un nuevo pueblo, un nuevo Israel, llamado la Iglesia. El símbolo en el Nuevo Pacto es el Bautismo.

III. Ordo Salutis.

Conocido también como el ‘Orden de la Salvación’. El Ordo Salutis es la aplicación del Pactum Salutis, es decir la obra de Cristo Jesús, en la vida del creyente.[3] El Ordo Salutis se refiere a la sucesión de los eventos salvíficos en la vida del creyente. Aunque existen diferencias entre Teólogos sobre el orden exacto en que estos eventos tienen lugar, la mayoría de Teólogos Reformados afirman que el Ordo Salutis sigue en líneas generales el siguiente orden: Llamamiento, Regeneración, Fe, Justificación, Santificación, Glorificación, etc. La obra de Cristo es lo conoce como Redención Consumada, y la aplicación de la misma en el Ordo Salutis es lo que se conoce como Redención Aplicada.

Conclusión.

Ciertamente, una persona puede tener la fe que salva sin que sea capaz de describirla. La terminología teológica no debe ser causa de confusión, sino una herramienta que nos ayude a entender de mejor manera el mensaje del Evangelio.

Existe una unidad orgánica entre los pactos, al mismo tiempo que una progresión en los mismos. Cada pacto se edifica sobre la base del anterior, pero lo supera en términos y alcance.

Seria algo así como decir que el Antiguo Pacto es un Nokia (modelo básico), y el Nuevo Pacto es un Iphone 6, aunque hay similaridades entre ambos, y son en un sentido de la misma naturaleza, (ambos son teléfonos móviles!) también hay diferencias obvias: Un Iphone 6 es mucho mejor que un Nokia pantalla blanco y negro! Sin embargo, la verdadera belleza del esquema de los Pactos se encuentra en que el foco de los mismos es el mediador del Pacto, Cristo Jesús. Es Cristo Jesús, y no la nación de Israel, el foco tanto del Antiguo como del Nuevo Pacto. Cristo Jesús: Promesa en el Antiguo Pacto, Cumplimiento en el Nuevo. Cristo Jesús, el mediador de un Nuevo y Mejor Pacto en Su Sangre.

Que Dios te bendiga.

Daniel Caballero.

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Acerca del autor:
Daniel CaballeroDaniel Caballero nació en Lima, Perú. BSc. Universidad Nacional Agraria La Molina. BA, Seminario Teológico Bautista (Lima); Postgrado en Teología, The London Theological Seminary (Londres), ThM-Teologia Histórica., Westminster Theological Seminary (PA-USA). Esta por iniciar estudios doctorales en Inglaterra sobre Historia de la Reforma (siglo XVI) y Post-Reforma (siglo XVII). Especialización en John Owen y Puritanismo ingles. Daniel ha escrito numerosos artículos sobre puritanismo, teología bíblica y cultura. Su campo de especialización es en estudios de la Reforma y Post-Reforma (Puritanismo). Ha vivido por casi cinco años en Inglaterra, donde tuvo la oportunidad de profundizar estudios Teológicos. Es misionero enviado de Inglaterra para el servicio en desarrollo de educación teológica en Perú. Actualmente vive en Lima, Peru. Tiene experiencia desde muy joven en educación teológica.

[1] David McKay, The Bond of Love: Covenant Theology and the Contemporary World (Fearn, Ross-shire, UK: Christian Focus Publications, 2001), 319.

[2] Michael Horton, The Christian Faith: A Systematic Theology for Pilgrims on the Way (Grand Rapids, MI: Zondervan, 2011), 996.

[3] L. Berkhof, Systematic Theology (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans publishing co., 1938), 415–416.