Es, sin duda, el orgullo espiritual, en su forma de auto-justificación lo que se encuentra en el centro legalismo. El mismo se evidencia cuando una persona, iglesia o denominación eleva un punto no central del evangelio como si lo fuese, juzgando así de esta manera a otros que no tienen su misma convicción teológica como tontos o poco espirituales. Esto se evidencia, por un lado, en aquellos que elevan la ortodoxia de una persona de acuerdo por ejemplo, a la versión de la Biblia que usa, o si usa corbata al predicar, o si guarda el día de reposo o el tipo de instrumentos musicales que usan en el canto congregacional. No discerniendo de esta manera su real importancia.

En otro extremo, están aquellos que restan importancia a estos asuntos, menospreciándolos como si la Biblia no hablara de los mismos, o no fuera posible tener certeza sobre los mismos o incluso como si no fueran importantes para la vida de la Iglesia o la santificación del creyente. No discerniendo de esta manera su real importancia. Es, sin duda una evidencia de profunda inmadurez espiritual, que aquellos a quienes les ha tomado años llegar al entendimiento de una doctrina en particular juzgar como tontos o inmaduros aquellos que no sostienen tal postura.

Es al mismo tiempo una contradicción en si misma que aquellos que dicen defender el ‘Evangelio Verdadero’, causan divisiones por asuntos secundarios al mismo, evidenciando así que no han comprendido realmente el evangelio que dicen defender.

Sin embargo, por otro lado debemos tener muy presente que el hecho de que una doctrina no sea cardinal para el evangelio no significa que carezca de importancia. La madurez de un creyente se mide por su habilidad de discernir entre lo cardinal y secundario. Esto no es una excepción en la Teología Reformada, Unidad y Diversidad. Es decir que mientras existen al mismo tiempo diferencias en la Teología Reformada por ejemplo en la relación entre la Ley y el Cristiano, el Día de Reposo (ver aquí), etc., también existen unidad en muchos puntos: Monergismo, Confesiones, etc.

He escrito en otro lugar sobre algunas causas del crecimiento del Calvinismo en Latinoamérica, puedes leerlo aquí. Habiendo dicho esto, y no con poco temor y temblor, pues la misma Escritura menciona “Bienaventurado el que no se condena en lo que aprueba” (Rom. 14.22), o, dicho de otra manera, “Infeliz el que se condena en lo que desaprueba.” He delineado seis puntos que considero los principales sobre algunas debilidades que pueden ser corregidas, los mismos que serán analizados en dos artículos, tres en este articulo, y tres en uno próximo.

I. Un Calvinismo no Reformado.

Existe una tremenda confusión de términos como Juan Calvino, Calvinismo y Teología Reformada en la actualidad. Juan Calvino hace referencia a las diversas enseñanzas del reformador Francés del siglo XVI. En el centro de la teología de Calvino están ‘Unión con Cristo’ y ‘La Predestinación’. Calvinismo esta relacionado directamente con la Doctrina de la Salvación y es una referencia a lo que se conoce como las Doctrinas de la Gracia o los Cinco Puntos (Depravación Completa, Elección Incondicional, Expiación Particular, Gracia Voluntaria (Prefiero el termino ‘voluntaria’ a ‘irresistible’, pues la misma es usualmente confundida) y la Perseverancia de los Creyentes), sintetizadas en el Sínodo de Dorth en el siglo XVII. Mientras que la Teología Reformada se caracteriza por ser Monergista, Pactista y Confesional. Escribí un articulo sobre la Teología del Pacto, puedes verlo aquí. Esto es de suma importancia, pues lo que se llama Teología Reformada, no lo es ni en el sentido teológico, histórico o practico. (Si esto no esta claro, por favor lee este breve articulo aquí.Muchos de los líderes de este movimiento no son reformados. El problema actual surge cuando dicen que lo son, ya sea por desconocimiento o un mal entendimiento de lo que la Teología Reformada enseña.

Mucha de la critica que se hace en la actualidad al movimiento Neo-Calvinista yace en este asunto, la poca discriminación que se hace en el uso de los términos por parte de los mismos.

II. Una negación practica de ‘Sola Scriptura’: Fe y Practica.

‘La Escritura es nuestra autoridad suprema y primaria (mas no única), en términos de Fe y Practica’. Fe, es decir doctrina, y practica, es decir la aplicación de las Escrituras a cada esfera del hombre. Este fue un punto importantísimo en el Movimiento de Reforma y Post-Reforma. Es decir que no solo es importante tener una Fe correcta, sino también una Practica correcta. Ambas son tan inseparables, tan ‘Dos caras de una misma moneda’, que la persecución y muerte que tanto los Reformadores del siglo XVI así como del siglo XVII sufrieron fue no solo primariamente por asuntos de Fe (Doctrina), sino Practica. Las tres esferas de aplicación de las Escrituras son: Familia, Iglesia y Gobierno.

  1. En cuanto a la familia, enfatizaron el culto familiar. El culto diario familiar reemplazo al culto diario de la misa. Es la familia la que tiene la prioridad. Son los padres, y no primariamente la Escuela Dominical o líder de Jóvenes, quienes tienen el mandamiento de educar en su hogar a sus hijos en el temor del Señor.
  2. En cuanto a la Iglesia, enfatizaron el Principio Regulador, no solo en el canto congregacional, sino en cada área de la Iglesia. Ahora bien el Principio Regulador no significa solo usar himnos y piano en nuestra Iglesia, sino mas bien que los cristianos no tenemos la libertad de añadir elementos que Dios no ha explícitamente mandado en las Escrituras en nuestras reuniones de adoración.
  3. En cuanto al Estado, aunque había una diferencias teológicas entre la Tradición Reformada Holandesa y la Inglesa, ambas enfatizaban un envolvimiento y participación activa en la sociedad. Mientras la Teología Medieval describía la Sociedad, la Teología Reformada buscaba cambiarla.

Estas prácticas en estas tres esferas fueron las necesarias consecuencias de la Fe Reformada del siglo XVI y XVII, y las mismas están ausentes en gran parte del movimiento Calvinista actual. No existe Fe Reformada sin Practica Reformada.

El problema en la actualidad no es solo que teológicamente muchos de los que se llaman Reformados en Latinoamérica no lo son, sino que la Practica de los mismos en relación al Hogar, Iglesia y Estado hubiera sido condenada por los mismos Reformadores de los cuales claman ser herederos.

III. Un menosprecio por la Iglesia Local.

Aunque esta parte tiene especial relevancia para el contexto Norteamericano, tiene también mucha relevancia para el contexto Latinoamericano, aunque las causas en ambos casos son diferentes pero similares. En el contexto Norteamericano, muchos de los que adhirieron al movimiento Calvinista en los últimos 20 años fueron grupos de Iglesia que salieron de la Iglesia Emergente. La misma que no solo Teológica e históricamente huérfana, sino que también era caracterizada por un desdén a todo tipo de autoridad. Una parte del Calvinismo actual Norteamericano es en cierta manera un sincretismo entre la Iglesia Emergente y la Teología Reformada en el sentido tradicional de la misma. En Latinoamérica, mucho del crecimiento del Calvinismo se ha dado entre creyentes providentes de Iglesias Carismáticas y Pentecostales. El hecho de que hayas salido de una Iglesia con mala doctrina no te da el derecho a no someterte a las autoridades eclesiásticas que Dios ha puesto sobre ti. Las Doctrinas de la Gracia ha sido en muchos casos mas una revolución en muchas Iglesia que una Reforma, en parte como una reacción debido a los abusos de poder entre pastores y lideres caudillistas que lamentablemente son tan comunes en nuestras Iglesias Latinoamericanas. Los Reformadores del siglo XVI y XVII pusieron un énfasis supremo en la importancia de la Iglesia local como medio de la extensión del Reino del Dios.

El problema actual surge cuando el énfasis de mucho del movimiento Calvinista de la actualidad es en Organizaciones Para-eclesiásticas que en la Iglesia Local.

Sinceramente, considero que a menos de que haya un cambio de rumbo en la dirección del movimiento y el énfasis sea en el fortalecimiento de la Iglesia Local en lugar de una organización Para-eclesiástica el movimiento esta condenado a morir o a sobrevivir en dependencia de recursos financieros y liderazgo extranjeros.

Conclusión.

Sin duda estamos viviendo un avivamiento en Latinoamérica, son tiempos realmente emocionantes de un obrar del Espíritu. No solo no tenemos, sino que no debemos imitar aquello que ocurrió en el siglo XVI o XVII. No estamos viviendo en el siglo XVI y XVII, nuestras circunstancias son muy diferentes a los de los Reformadores. Sin embargo, en un sentido nuestras circunstancias son muy similares a las suyas, y hoy mas que nunca en Latinoamérica la Iglesia necesita ser renovada. Haríamos bien en tomar aquellos principios delineados por nuestros padres espirituales y aplicarlos a nuestro contexto, esto es la obra de la Salvación como obra de Dios, la Unidad intrínseca de las Escrituras en medio de su diversidad, un respeto por el Cristianismo histórico evidenciado en las Confesiones de Fe, la aplicación de la Doctrina a las tres esferas de aplicación ética: Familia, Iglesia y Estado, y por ultimo, la primacía de la Iglesia local por sobre ministerios para-eclesiásticos. Que el Seños nos ayude, para la Gloria de Su propio nombre y la edificación de Su Iglesia, aquella por la nuestro Señor derramo Su sangre. Como de un hermano a otro hermano,

Daniel Caballero.

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Acerca del autor:
Daniel CaballeroDaniel Caballero nació en Lima, Perú. BSc. Universidad Nacional Agraria La Molina. BA, Seminario Teológico Bautista (Lima); Postgrado en Teología, The London Theological Seminary (Londres), ThM-Teologia Histórica., Westminster Theological Seminary (PA-USA). Esta por iniciar estudios doctorales en Inglaterra sobre Historia de la Reforma (siglo XVI) y Post-Reforma (siglo XVII). Especialización en John Owen y Puritanismo ingles. Daniel ha escrito numerosos artículos sobre puritanismo, teología bíblica y cultura. Su campo de especialización es en estudios de la Reforma y Post-Reforma (Puritanismo). Ha vivido por casi siete años en Inglaterra, donde tuvo la oportunidad de profundizar estudios Teológicos. Es misionero enviado de Inglaterra para el servicio en desarrollo de educación teológica en Perú. Actualmente vive en Lima, Peru. Tiene experiencia desde muy joven en educación teológica.