La circulación del Nuevo Testamento en la Iglesia Primitiva.

Uno de los mayores inventos que se produjo en la historia de la humanidad fue la imprenta. Este invento hizo que cientos y cientos de libros circularan con tanta rapidez como nunca se había visto. Esto es importante mencionar; ya que, por miles de años la producción de libros fue hecha a mano. Este tipo de trabajo, sin duda, implica falencias debido a nuestras propias limitaciones. Errores se introducirían al copiar. Si queremos corroborar esto, hagamos la prueba. Busquemos cierto grupo de personas y pidámosles que copien un texto cualquiera. No pasará mucho para darnos cuenta de los errores que contiene el producto final. En realidad, no necesitamos mucho para probarlo.

¿Cómo fue fue el proceso del copiado del Nuevo Testamento?

Los documentos del Nuevo testamento fueron copiados a mano y la iglesia primitiva creció rápidamente; por ello, fue necesario reproducir y enviar copias de los apóstoles. Por ejemplo, tomemos la carta escrita por Pablo a la iglesia de los Colosenses. De este original rápidamente se proliferaron muchas copias. Una copia fue hecha por un navegante rumbo a Filipo. En Filipo esta persona copia la carta a de Pablo a los Filipenses hecha por otra persona. Esta última persona recibe la copia de la Carta a los Colosenses de este navegante y la copia. El navegante quizás introdujo algunos errores a su copia. Supongamos que ambos se conocían muy bien. El navegante sabe que su amigo no tiene una buena preparación. Al momento de copiar se da cuenta que la copia de su amigo tiene varios errores ortográficos, que ha copiado dos veces la misma palabra y que aparentemente se olvidó de algunas palabras. De manera silenciosa decide corregir esos aparentes errores. Agravando todo esto, está el hecho de que no tiene los autógrafos para poder cerciorarse. Desafortunadamente donde el pretendía corregir, ¡no había nada que corregir! De este modo, su solución vino a ser un error.

Al pasar los años el copiado del Nuevo Testamento se volvió más riguroso. La iglesia comenzó a institucionalizarse, para bien y para mal. Agustín solicitó que los copiados fueran hechos por lo menos por personas que sabían griego. Para este tiempo había otras traducciones a otros idiomas. En fin, el copiado se trató de realizar por personas idóneas a esta labor. Todo esto nos ha dejado con más de cinco mil manuscritos griegos. Sumándose a ellos, algo de ocho cientos manuscritos en otros idiomas. Los críticos textuales deben entonces cerciorarse que su lectura se acerca al original. Para ello se ha clasificado los manuscritos en distintos grupos.

¿Cómo se clasifican las copias del Nuevo Testamento?

  1. Unciales. Este término hace referencia a las palabras escritas en mayúsculas. Se cree que este tipo de escritura estaba reservada para los trabajos literarios.
  2. Letras cursivas. Este estilo de escritura fue usado para documentos del día común. Muchos manuscritos del Nuevo Testamento son de este tipo y muchos de estos en minúsculas.
  3. Minúsculas. En el siglo IX se produjo un cambio en la manera de escribir, usando minusculas de las cursivas, lo cual permitia escribir mas en un espacio mas reducido. Debido a que este tipo de copias fueron mas tardias, y mas faciles de producir, existen diez veces mas copias con este estilo del Nuevo Testamento.
  4. Papiros, este término hace referencia a un tipo de material en que se escribió el NT, en vez de un estilo escritural. Se diferenciaban de la vitela que era hecha de animales. Es por ello que los papiros no duraban mucho.
  5. Leccionarios, eran los escritos tomados de la Biblia para la adoración pública.

Quiza el ser humano en su idolatria habria hecho objecto de culto de un manuscrito original. Dios decidió preservar su palabra a través de todos estos manuscritos. Poseemos algo de 2,100 leccionarios, más de 2,700 minúsculos, algo de 260 unciales y 80 papiros. Debemos recordar que la mayoría de los 5000 manuscritos están fragmentados. Solamente 50 de los 5000 manuscritos contienen el NT completamente, y solamente uno de los 50 es un uncial (Codex Sinaítico)

¿Hay apoyo sobre de la veracidad del Nuevo Testamento?

A comparación con otros documentos antiguos, el Nuevo Testamento está respaldado por una abundante cantidad de testigos. Si lo comparamos con la Ilíada de Homero que posee 457 papiros, 2 unciales, y 188 minúsculos; con el primero de los seis libros de los anales de Tácito que posee solamente un manuscrito del siglo nueve; el Nuevo Testamento se levanta por encima de todos ellos. Aunque debido a la abundancia de manuscritos, obviamente, ninguno de ellos coincidirá en cada pequeño detalle. Sobre las 8000 copias de traducciones del Griego a otros idiomas, aunque son importantes, no se pueden comparar con los manuscritos griegos. Pueden ayudar en lecturas largas y ambiguas; además, ayudan a determinar si cierta palabra o verso fue añadido durante cierto periodo de tiempo o lugar.

Todo esto puede parecer confuso. ¿Cómo es posible que ningunos de los 5000 Griegos manuscritos no coincidan? ¿Cómo podemos entonces estar seguros que la Palabra de Dios es infalible? No podemos decir simplemente que los manuscritos más antiguos son los más fieles. Tampoco podemos decir que la abundancia de cierto tipo de manuscritos relacionados puede ser confiable.

Supongamos que se tiene una copia del siglo noveno hecho de un excelente uncial (manuscrito escrito antiguo escrito en mayuscula en mayor cuidado y calidad literaria) del siglo cuarto ya perdido contra cientos de manuscritos del siglo décimo hechos de un descuidado manuscrito cursivo (manuscritos de menor calidad literaria y cuidado en el copiado) del siglo quinto. Hay una decisión que tomar ante todo esto.

Conclusion.

No podemos inclinarnos hacia cierta lectura, ya que está basada en la mayoría de manuscritos. Puede ser que un mal manuscrito fue copiado muchas veces y un buen manuscrito fue copiado sólo una vez.[1] Ante este conflicto, ¿qué decisiones textuales vamos a tomar? ¿Qué reglas vamos a usar para establecer una norma que nos ayude en la hora de elegir qué texto debe estar por encima de otros.

Esto no debe desalentarnos. Para poder visualizar bien el debate es necesario tener estas ideas en mente. No podemos adentrarnos en el debate sin conocer estas ideas preliminares. En los siguientes artículos veremos los errores comunes en los que cayeron los copistas del Nuevo Testamento y que Carson resume. [2]

(Tanto el blog ‘Semper Reformanda’, como la Pagina de ‘Teología para vivir’ y los videos en Youtube, son producidos gracias a pequeñas donaciones de personas. Cualquier tipo de donación, por pequeña que sea, nos ayudara muchísimo a mantener el sitio web y seguir publicando, por favor. Que Dios te bendiga. Puedes donar a través de PayPal dando click aquí.)

Acerca del autor:

1065131137_691fdce20bDonald Arthur Carson, (1946-), es un erudito reformado del Nuevo Testamento nacido en Canada. Realizo estudios en Matemática Pura y Química en la Universidad McGill, luego un Mdiv, en Heritage Baptist College y Heritage Theological Seminary, y un PhD en Nuevo Testamento en la Universidad de Cambridge (Inglaterra). Desde 1978 sirve como profesor en Trinity Evangelical Divinity School, asimismo fue miembro fundador de ‘The Gospel Coalition’. Don Carson es actualmente uno de los eruditos mas respetados en la campo de Teología Biblica del Nuevo Testamento. Ha escrito 57 libros hasta el momento, y cientos de artículos académicos, entre sus numerosas publicaciones se tienen: “Falacias Exegeticas”, “El Debate sobre la version King James”, “Escándalo: La Cruz y la Resurrección de Jesús”, “La Dificil Doctrina del Amor de Dios”, “Introduccion al Nuevo Testamento”, “La Soberanía de Dios y la responsabilidad humana”, entre muchos otros.

[1] Este punto es discutido por Wilbur N. Pickering en The Indetity of the New Testament Text, pero es discutido por Carson en su apéndice.

[2] Traducido por Esteban Palacios. Tomado de D A. Carson, The King James Version Debate: A Plea for Realism (Grand Rapids: Baker Book House, ©1979), 15-19.